‘Escritora, No Terrorista’: 3 Premios Nobel de Literatura Se Pronuncian a Favor de Sally Rooney
J.M. Coetzee, Annie Ernaux y la recién galardonada Anne Carson son los tres premios Nobel de Literatura que lideran una carta en apoyo a la escritora

J.M. Coetzee, Annie Ernaux y la recién galardonada Anne Carson son los tres premios Nobel de Literatura que lideran una carta en apoyo a la escritora

“Sally Rooney es una escritora, no una terrorista”, se titula una carta abierta en apoyo a la escritora irlandesa, cuyos libros han dejado de circular en Reino Unido debido a su apoyo a un grupo activista pro palestino. Entre los firmantes de la carta publicada en The New Statesman se encuentran James Maxwell Coetzee, Annie Ernaux y Anne Carson, tres ganadores del Premio Nobel de Literatura.
El texto es suscrito por más de 150 personalidades, entre las que se encuentran Julian Barnes, autor de El sentido de un final, y la india Arundhati Roy, autora de El dios de las pequeñas cosas, ambos considerados leyendas vivientes de la literatura en inglés. La carta también es respaldada por figuras como el cineasta Jonathan Glazer, el actor Paul Mescal y el exfutbolista y comentarista deportivo Gary Lineker.
También aparecen la actriz Susan Sarandon, el filósofo Slavoj Žižek, el autor ganador del Pulitzer George Saunders y el novelista Irvine Welsh, autor de Trainspotting. En la carta se afirma que la retirada de los libros de Sally Rooney representa un atentado a la libertad de expresión:
“Sus libros deben estar disponibles para el público. Su retirada de la venta, con base en una legislación antiterrorista mal concebida y draconiana, es un ultraje a los principios básicos de la libertad de expresión y manifestación, tan asumidos como garantizados durante tanto tiempo en este país”.
La semana pasada, Sally Rooney y la editorial anunciaron que los libros de la autora de Gente normal saldrían de circulación en el Reino Unido. Según señalaron, la medida se tomó de común acuerdo ante el riesgo de que la irlandesa pudiera ser acusada de financiar el terrorismo, por su apoyo a Palestine Action. Este grupo activista se dedica a denunciar a empresas que venden o producen armas empleadas por el Ejército de Israel.
El gobierno laborista catalogó a Palestine Action después de que activistas vandalizaran una base de la Real Fuerza Aérea británica, donde pintaron dos aviones. La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ACNUDH), a través del Alto Comisionado Volker Türk, calificó la medida como “desproporcionada e innecesaria”.
En comunicado, la agencia de la ONU señaló que la vaga legislación británica permite equiparar el daño a la propiedad privada con terrorismo y llamó al gobierno a respetar la libertad de expresión.
Después de este incidente, Sally Rooney anunció que apoyaría a Palestine Action con las ganancias por la venta de sus libros. No obstante, bajo la legislación vigente, este apoyo económico sería considerado como un delito grave.
Huda Ammori, cofundadora de Palestine Action, impugnó la prohibición del colectivo de protesta y el Tribunal Superior falló a su favor en febrero de este año. En junio, el Tribunal de Apelación revocó la decisión, por lo que el conflicto habrá de dirimirse en noviembre ante el Tribunal Supremo del Reino Unido.