CDMX se Queda sin Niños: su Tasa de Fertilidad Cae por Debajo de la de Tokio
La CDMX tiene más coches, pero en cambio tiene cada vez menos bebés, según datos del INEGI

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La CDMX tiene más coches, pero en cambio tiene cada vez menos bebés, según datos del INEGI

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Cada vez que reinicia el ciclo escolar, el tránsito de la Ciudad de México se desquicia. Cuando los niños salen de vacaciones, la capital se relaja. Pareciera que la ciudad está llena de niños, pero lo que está sucediendo es lo contrario: la Ciudad de México cada vez tiene menos hijos y los está teniendo a un ritmo menor que célebre “ciudades sin niños”, como Tokio.
El tráfico del Valle de México ha subido en las últimas dos décadas, pero contrario a lo que muchos creen, esto no se debe a que haya más personas. De hecho, la Ciudad de México se está despoblando ligeramente. En el año 2020, la capital tenía 9 millones 209 mil habitantes, contrario a lo que muchos conductores creen, el número de habitantes ha descendido.
El más reciente cálculo del INEGI arroja que en la Ciudad de México hay 9 millones 159 mil habitantes. Eso sí: no hay más personas, pero sí más coches. El parque vehicular pasó de 2.5 millones de carros en el año 2000 a 6.5 millones en 2026.
En cambio, lo que desciende es la tasa de fecundidad. En 1999, cada mujer tenía de media 1.99 bebés. En 2026, la tasa de fecundidad ha descendido hasta 0.8, según la más reciente Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Es decir, la Ciudad de México tiene cada vez más coches, pero también cada vez tiene menos bebés.
Para que la población de un país se mantenga estable, la tasa de fecundidad debe ubicarse al menos 2.1 bebés por cada mujer. En 2019, México tenía una tasa de fertilidad de 1.9 bebés por mujer, debajo de la tasa de reemplazo, pero muy por arriba de la tasa actual, calculada con datos de 2024 por el INEGI: 1.2. Japón, el país “sin hijos” por antonomasia, en este momento batalla con una tasa de 1.15 bebés por cada mujer.
Cuando se compara a la Ciudad de México con Tokio, la situación no es halagüeña. La capital japonesa tiene una tasa de fecundidad de 0.9, ligeramente mayor a CDMX. La capital de la República tiene aún menos hijos que la capital del país famoso por no tener hijos. No obstante, la Ciudad de México aún está por delante de ciudades sin hijos como Manhattan, con una tasa de fecundidad de 0.76, y Seúl, con una tasa de 0.63.
Cuando baja la población a ese ritmo, la recaudación de impuestos disminuye y los ingresos de la población decrecen. En un país donde hay más adultos mayores que personas en edad laboral, los sistemas pensionarios clásicos se vuelven insostenibles. México ha sorteado parcialmente este problema al imponer un modelo personal de retiro, aunque precisamente la población de mayor edad goza de pensiones que cada vez serán pagadas por menos trabajadores.
En el caso de la Ciudad de México, la caída en la tasa de fecundidad habla de una capital con una población educada, con una gran actividad económica, pero con menos incentivos para tener hijos. Según investigadores como el economista español Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania, detrás de la caída en la tasa de fertilidad se encuentra la modernidad misma. La vida contemporánea vuelve muy caro tener tres hijos y muy barato no tener ninguno.
El Premio Nobel de Economía Richard Thaler volvió popular la idea de que el comportamiento podía modificarse de manera más efectiva con incentivos que con imposiciones. En un comedor escolar, colocar la comida saludable más cerca es más efectivo que simplemente prohibir aquella que no es nutritiva. ¿Qué incentivos ha dejado de ofrecer la Ciudad de México para que su población tenga hijos?
Hace 20 años, Alfonso Cuarón retomó la novela de la británica P.D. James para imaginar un futuro sin niños. Hijos del hombre mostraba países desolados donde ya no se escuchaban las risas de los recreos. La Ciudad de México está lejos de verse privado de aquel sonido, pero es verdad que se escucha cada vez menos bajo los cláxones y los escapes de los coches.
