La actriz y presentadora venezolana Gaby Espino se convirtió en tendencia luego de que un video suyo, en el que hablaba sobre los terremotos que golpearon a Venezuela, terminara derivando en la promoción de su negocio de la marca multinivel Farmasi.
En la grabación, Espino comenzó expresando preocupación por la situación del país y envió un mensaje de solidaridad a los afectados por los sismos.
Sin embargo, el tono cambió cuando invitó a sus seguidores a sumarse a una llamada informativa sobre cómo generar ingresos a través de su emprendimiento:
"Qué bendición poder tener un negocio que le brinde la oportunidad a tantas personas en el mundo de poner, en este momento de crisis, en este momento tan duro, poder ayudar a su familia, poder ser el sustento de su hogar en este momento. Nada, yo tengo una llamada hoy a las 9 de la noche, hora Miami; 7 de la noche, hora México, donde te voy a contar cómo tú también puedes hacer negocio desde cualquier parte del mundo, desde tu celular o desde tu computadora. Ahora más que nunca hay que trabajar", expresó la actriz.
El rechazo en redes
El comentario no tardó en generar rechazo en redes sociales. Varios usuarios consideraron que el momento no era el adecuado para promocionar un negocio en medio de la emergencia humanitaria que enfrenta Venezuela. Entre los comentarios más compartidos se leían frases como "no vengas con esos cuentos de ventas en estos momentos" y cuestionamientos sobre por qué, en lugar de vender, no regalaba productos a los damnificados.
Ante la ola de críticas, Espino salió a defenderse a través de sus redes sociales. La actriz, quien se alejó de los protagónicos en telenovelas desde 2014, aseguró: "Como venezolana, lo que está pasando en mi país, a mí me duele profundamente. Seguir trabajando no significa que no nos importe, seguir produciendo no significa que estemos indiferentes. Apareciendo en redes sociales no significa que no estemos ayudando, informando o sintiendo dolor".
La presentadora insistió en que no busca ser indiferente al luto de sus compatriotas, pero defendió que sus responsabilidades profesionales deben continuar pese al dolor: "Se puede sentir dolor y seguir trabajando, se puede ayudar y también producir, se puede hablar de Venezuela y también cumplir con responsabilidades. Mi amor por Venezuela no se mide por cuántas publicaciones hago o cuántas dejo de hacer".
Hasta el momento, la controversia sigue generando reacciones divididas entre quienes respaldan su derecho a continuar con su trabajo y quienes consideran que utilizó una tragedia nacional para fines comerciales.