Itatí Cantoral vivió momentos de pánico durante las celebraciones por el triunfo de la Selección Mexicana en el Ángel de la Independencia, y ahora lo cuenta con lujo de detalle.
La actriz temió por su vida junto a su hija
La intérprete de Soraya Montenegro acudió a las inmediaciones del Ángel de la Independencia el pasado 30 de junio para festejar el triunfo de México ante Ecuador, que le dio al Tricolor su pase a octavos de final del Mundial 2026. La acompañaban su hija María Itatí, de 17 años, y un grupo de amigas de la adolescente.
Lo que comenzó como una celebración se transformó, según su propio relato, en una experiencia que marcó a la actriz para siempre.
"Pensé que iba a morir": el relato completo
En entrevista para el canal digital de Pepe y Teo, Itatí Cantoral confesó que vivió una experiencia en la que, durante aproximadamente cinco minutos, pensó que iba a morir junto con su hija y sus amigas. La actriz relató que incluso tuvo que disculparse con los padres de las jóvenes por la situación de riesgo que enfrentaron.
Cantoral explicó que no supo identificar el momento exacto en que todo cambió, pues hasta ese punto la estaban pasando bien. Contó que el grupo llegó a la zona antes de que comenzaran los festejos para ver el partido en las pantallas gigantes, y que de un segundo a otro el panorama se transformó por completo cuando comenzaron a llegar oleadas de gente sin que ella pudiera explicar de dónde surgían.
La actriz describió la sensación de estar atrapada entre la multitud: no había manera de avanzar hacia adelante, ni hacia los lados, ni hacia atrás, y lo único que se sentía era el empuje constante de la gente. Según su relato, la situación se tornó crítica mientras intentaban alejarse de la zona cercana al Ángel y al Hotel Sheraton.
Una tragedia que dejó cuatro muertos
El testimonio de Cantoral cobra mayor peso porque esa misma noche se confirmó una tragedia: cuatro personas murieron en la zona, tres de ellas por asfixia, de acuerdo con las autoridades, aparentemente como consecuencia de una estampida humana.
El Gobierno de la Ciudad de México reconoció después que resultó muy difícil gestionar los riesgos ante una multitud que superó el millón 400 mil personas, según cifras citadas por la agencia AP, y calificó la concentración como la más grande en la historia de la capital.