El nombre de Gwyneth Paltrow volvió a las tendencias y a los titulares de los medios, no por su trabajo como actriz, sino por las críticas que recibió cuando se reveló que tenía planeada una cena con Sam Altman, CEO de OpenAI, en su casa de Los Hamptons.
La velada, que iba a celebrarse el 29 de agosto, fue pospuesta tras una fuerte reacción negativa en redes sociales, según reportó The New York Times.
De acuerdo con el periodista Matthew Belloni, quien reveló la historia en su newsletter Puck, Paltrow había extendido invitaciones para una "cena al aire libre, confidencial" en honor a Altman.
La invitación, confirmada como auténtica por el Times, generó indignación inmediata.
Usuarios en redes sociales acusaron a la actriz de estar desconectada de la realidad en un momento de creciente ansiedad pública por el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, la creatividad y el consumo energético.
Por otro lado, la cena no surgió de la nada. Paltrow es inversionista de OpenAI desde 2023 a través de Kindred Ventures, fondo con participaciones en fintech y otros sectores tecnológicos.
Además, mantiene una relación cercana con Charles Porch, vicepresidente de alianzas creativas globales de OpenAI, quien habría sido clave para organizar el evento.
La fundadora de Goop tiene un historial de vínculos con el mundo tech: en junio ya había sido señalada por invitar al empresario de tecnología militar Trae Stephens a su podcast, y también fungió como vocera temporal de la compañía Astronomer.
En lugar de negar la cena, Paltrow optó por burlarse de sus detractores.
Publicó en Instagram un carrusel de invitaciones paródicas para supuestas cenas en honor a personajes ficticios como M3GAN, Jessica Rabbit, Shrek, Samantha Jones y el viral "Chanty Beluga", con un menú ficticio que incluía "burritos de pez espada" y "lattes de espuma de cheddar".
La actriz remató la controversia con la frase "que coman pastel", lo que profundizó las críticas de quienes la señalaron como la "celebridad más desconectada de la realidad".
La polémica se desarrolló en medio de un debate cultural más amplio sobre el papel de la inteligencia artificial en la industria del entretenimiento, que atraviesa lo que The Hollywood Reporter calificó como una "encrucijada existencial" mientras estudios y creativos chocan por el uso de estas tecnologías.
OpenAI, bajo el liderazgo de Altman, enfrenta múltiples demandas de creativos por el uso no autorizado de material protegido por derechos de autor para entrenar sus modelos.
El caso más recordado es el de Scarlett Johansson, quien en 2024 rechazó prestar su voz para un chatbot de la compañía y luego denunció que OpenAI usó una voz casi idéntica a la suya sin su consentimiento, obligando a la empresa a retirarla.
Según fuentes cercanas citadas por el Times, la cena no se ha cancelado del todo, sino que se espera que se reprograme en las próximas semanas.