Hace mucho tiempo que una novela que camina en la línea delgada que divide la realidad de la ficción no llegaba a los titulares de los medios enfocados en celebridades.
Pero este es el caso de "Life of M" ("La vida de M"), la nueva novela de Rachel Cusk publicada este 25 de agosto, porque desató uno de los mayores misterios literarios de la actualidad: ¿su protagonista, una actriz mundialmente famosa identificada solo como "M", es un retrato disimulado de Natalie Portman?
Rachel Cusk, la aclamada autora de la trilogía Outline y de Desfile, no ha confirmado nada. Pero las coincidencias entre su nueva protagonista y la ganadora del Oscar por El Cisne negro son, según medios como Telegraph, Vanity Fair y las principales reseñas literarias en español, "difíciles de ignorar".
La novela sigue a una narradora sin nombre que acepta escribir la biografía de M, una célebre actriz a la que conoce personalmente. Ahí empiezan los paralelismos:
El debut censurado. M protagoniza a los 12 años una película cuyas escenas de sexo son cortadas por insistencia de su madre. Es prácticamente una calca de lo que pasó con Portman en su debut de 1994, en la película León, el profesional de Luc Besson.
La bailarina. Uno de los papeles más importantes de M la muestra sometida a una exigente preparación física para interpretar a una bailarina, en un guiño directo a El Cisne negro, cinta que le dio a Portman el Oscar en 2011.
La moda. M protagoniza campañas publicitarias rodeada de flores rosas, un detalle que recuerda a Portman como rostro de Miss Dior.
París y la amistad real. Cusk y Portman se conocen desde hace años, viven en la misma ciudad y comparten círculos culturales. La actriz ha entrevistado públicamente a la escritora para su club de lectura y ha recomendado sus libros en más de una ocasión.
El matrimonio roto. La novela también presenta un matrimonio en desintegración, un detalle que muchos lectores conectaron con el divorcio de Portman del coreógrafo Benjamin Millepied en 2024.
La polémica empezó poco antes de que el libro llegara a las librerías.
La crítica Valerie Stivers la planteó primero en UnHerd, y The Telegraph llegó a describir el caso como un posible "asesinato literario", al promover la idea de que Cusk habría escrito un texto hostil hacia la actriz.
El retrato de M lejos de ayudar a bajar el tono, lo empeora, pues la novela dibuja a una mujer educada y encantadora en público, pero fría por dentro, incapaz de sentir empatía genuina y atrapada en la actuación constante de sí misma.
En un pasaje, incluso M le reprocha directamente a la narradora diciéndole "no me gusta cómo me retratas".
Una fuente cercana a Portman aseguró a Telegraph que esa descripción no tiene nada que ver con la actriz real, a quien describió como alguien rodeada de amor.
Otra fuente, esta vez consultada por Vanity Fair, fue más allá y calificó toda la controversia como "una estrategia de marketing muy inteligente".
El equipo de Portman no ha hecho declaraciones oficiales. Pero Cusk le dio una entrevista a The New York Times sobre el tema:
“Es muy estresante pensar que estas cosas ocurran. Es llevar la novela que he creado a algo casi parecido a un tribunal o a una pelea de hechos”, dijo la escritora al NYT.
La escritora canadiense ha convertido antes su vida privada, y la de quienes la rodean, en materia literaria.
Su libro A Life's Work generó críticas por exponer su maternidad, y The Last Supper fue retirado temporalmente en 2009 después de que alguien se reconociera en un personaje y amenazara con acciones legales.
Esta vez, sin embargo, la persona que el público cree reconocer es una de las actrices más famosas del mundo.
La vida de M parece anticipar y hasta cuestionar esta lectura. Más que revelar secretos sobre una celebridad real, el libro reflexiona sobre lo imposible que es conocer de verdad a alguien cuya identidad fue construida frente a millones de personas.
Como sugieren varias reseñas, incluida la de The Guardian, reducir la novela a un juego de "adivina quién es M" deja fuera su verdadero tema, la obsesión colectiva por creer que conocemos a las celebridades solo por haberlas observado durante años.
El New York Times señaló que Cusk no quiso hacer comentarios sobre si ha tenido alguna conversación acerca de la novela con Portman. Tampoco quiso hablar sobre la especulación de que a Portman no le gusta el libro, como le ocurre a M en la historia. Insistió en que si M está basada en una celebridad real, ese “no es exactamente el punto” del libro.
Y esa ambigüedad es justo lo que mantiene a Life of M en boca de todos.