A tres semanas de la muerte de Dolly Parton, Miley Cyrus regresó a hablar públicamente sobre su vínculo con la leyenda del country, esta vez ahondando en los detalles más íntimos de su relación: desde el consejo que la marcó como artista hasta la última conversación que sostuvieron sobre el nuevo álbum de Miley, Bass Persuades.
Parton murió el 25 de agosto de 2026 a los 80 años tras una breve batalla contra el cáncer. Era madrina de nacimiento de Miley y mantuvo con ella una relación que trascendió lo familiar, forjada también frente a cámaras durante los años de Hannah Montana, donde Dolly interpretó a la entrañable "tía Dolly".
Conmovida, Miley dijo: "Voy a intentar no llorar. La última vez que hablamos, fue sobre este álbum [Bass Persuades]. Aunque éramos tan diferentes, eso era lo que nos hacía tan perfectas la una para la otra. Ella lo sabía y yo lo sabía".
La cantante reflexionó sobre la imagen pública de Dolly, marcada por el glamour, y contrastó eso con lo que, según ella, era su verdadero legado: "Es conocida por el pelo, el maquillaje, la ropa y todo el espectáculo que era su imagen. Pero hay una parte de ella que hacía que todos se acercaran, y eso era por lo real y auténtica que era".
Miley conectó esa enseñanza directamente con su propia experiencia como estrella infantil de Disney. Contó que fue precisamente durante la época de Hannah Montana cuando su relación con Dolly se estrechó más, en gran parte porque su vida en ese momento giraba en torno a interpretar un personaje.
"La forma en que yo veía eso era que podía tener un 'personaje', pero seguir siendo quien yo era, porque tenía a Dolly como ejemplo", explicó.
La artista comparó su propio proceso de transformación escénica con el drag: "A veces llamo a lo que hago drag. La forma en que me presento es una persona diferente a la que alimenta a su tortuga todas las mañanas, pero esa persona está dentro de mí, solo la apago".
Uno de los pasajes más reveladores de la conversación tiene que ver con una costumbre muy conocida de Miley sobre el escenario: llorar durante sus presentaciones. Según relató, Dolly la cuestionó al respecto después de verla interpretar "End Of The World" entre lágrimas.
Miley le explicó que la canción trata sobre el fin del mundo y la posibilidad de no volver a ver a su madre. La respuesta de Dolly, sin embargo, fue un consejo que Miley describió como una lección sobre el oficio: la música, le dijo, debe funcionar como una válvula de escape. "Deja que los demás lloren. Tú tienes que seguir cantando".
"Lo sé, pero soy así", respondió Miley entonces. "Dolly lo sabía y me amaba de todos modos".