El Camino de la Muerte de Oleshky, Ucrania: Entre Drones y Minas Explosivas
Las casi dos mil personas que permanecen en este lugar al sur de Ucrania han tenido que cocinar hierbas a falta de alimentos

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Las casi dos mil personas que permanecen en este lugar al sur de Ucrania han tenido que cocinar hierbas a falta de alimentos

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Mientras Rusia intensifica sus ataques sobre Kiev, en el sur de Ucrania, la localidad de Oleshky, donde quedan cerca de dos mil personas, enfrenta una grave escasez de alimentos y la única ruta para salir está llena de minas.
Es el llamado “camino de la muerte”, una ruta que los ciudadanos ucranianos atrapados en Oleshky recorren a pie o en bicicleta para conseguir alimentos.
Atrapados y al borde de la hambruna, los residentes de esta ciudad del sur de Ucrania, ocupada por Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, arriesgan su vida durante horas para conseguir comida y agua.
Anatoli, desplazado de Oleshky, dice que un amigo "cuyo apellido no voy a decir, sigue allí. Dice que ahora mismo es muy peligroso. A veces hablamos por teléfono, pero siempre me hace este gesto… para no decir nada".
Oleshky, en la región de Jersón, cerca de la línea del frente, padece una grave crisis humanitaria. Casi dos mil personas siguen en la ciudad, entre ellos cerca de 50 niños, según Naciones Unidas.

No hay suministro estable de electricidad, agua ni calefacción. Las tropas rusas mantienen un estricto bloqueo y la última vez que llegó un cargamento de ayuda humanitaria fue en mayo.
Ahora el ejército de Ucrania intenta enviar suministros en drones, pero las tropas rusas los derriban y se quedan con la mercancía.
Los pocos testimonios que logran salir de Oleshky son desgarradores: algunos habitantes se alimentan con hierbas de los jardines, mientras otros intercambian sus últimas reservas con vecinos o enfrentan precios exorbitantes cuando consiguen algo en el mercado.
Natalia, quien también es desplazada, confirma lo antes dicho: "Dice que cocinan hierba, que no hay nada que comer".
La carretera principal que sale de la ciudad está plagada de minas, autos calcinados y huellas de intensos bombardeos, mientras los drones de ataque también sobrevuelan la zona.
"Ya sabes, es cuestión de suerte, como la ruleta rusa. Hay gente que va y regresa. Mi vecina fue en bicicleta, incluso le ató un carrito, pero dijo: ‘No volveré jamás’", expresa Larysa, desplazada de Oleshky.
Rusia reconoce los graves problemas con alimentos y medicamentos, pero culpa a Ucrania de obstaculizar el envío de ayuda y asegura que sus fuerzas trabajan para resolver la situación.
Autoridades ucranianas acusan a Rusia de obligar a los residentes de esta ciudad a quedarse y morir de hambre, o intentar salir y arriesgarse a morir por un ataque o una mina.
Con información de Emmanuel Rosalez
ICM