Elecciones en Israel Cierran con la Participación Más Alta en 25 Años tras Guerras
Los últimos sondeos apuntan a que Netanyahu ganaría las elecciones, aunque el bloque opositor obtendría más escaños

Los últimos sondeos apuntan a que Netanyahu ganaría las elecciones, aunque el bloque opositor obtendría más escaños

Han cerrado las urnas en Israel y el resultado puede definir el curso de Medio Oriente. Te explicamos qué se disputa en estas elecciones.
Israel tiene un sistema parlamentario donde las alianzas entre partidos definen los rostros del ejecutivo. Benjamin Netanyahu y su partido Likud han llegado desgastados a las elecciones después de tres años de guerras.
La permanencia del primer ministro ha dependido en buena medida de la alianza con la comunidad ultraortodoxa, que cuenta con prerrogativas cada vez más criticadas por el grueso de la población israelí. Este grupo exentaba el servicio militar desde la fundación de Israel y cuenta con ayudas a las que no tienen acceso el resto de los habitantes.
La alianza que permite a Netanyahu mantenerse en el gobierno es cada vez más costosa, mientras que en la izquierda ganan peso las listas de candidatos árabes.
Aunque las urnas han cerrado, las encuestas de salida no son herramienta infalible para anticipar el resultado de las elecciones. Esto se debe, por un lado, a que son comicios muy cerrados donde ningún partido alcanzará la cantidad de votos necesaria para gobernar por sí solo y los diversos actores políticos deberán dialogar y formar alianzas para formar un posible gobierno de coalición.
Otro factor que influye en el retraso de los resultados es que los votos en Israel se cuentan a mano. En los 12 mil centros de votación que hay en el país, las papeletas se cuentan en un proceso riguroso que incluye la presencia de cámaras.
Una vez que terminan los conteos manuales, los resultados se entregan a las sedes regionales del organismo electoral, donde se suman de forma electrónica. No obstante, en un sistema parlamentario, el resultado de los comicios es apenas el inicio de las deliberaciones que definen quién presidirá el ejecutivo.
En este sistema, el partido con la mayoría de los votos en las urnas no tiene garantizado que vaya a gobernar. La viabilidad dependerá de las alianzas que se formen entre partidos.
Los primeros sondeos arrojan que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ganaría las elecciones generales en Israel con entre 24 y 25 escaños, muy por debajo de los 32 que obtuvo en las elecciones de 2022, por lo que su bloque no alcanza la mayoría para gobernar.
En cambio, el bloque opositor supera al suyo por entre dos y tres escaños. Bajo estas circunstancias, la formación de un gobierno de coalición podría tomar semanas y los candidatos árabes serían clave en estas negociaciones.
Horas antes de que cerraran las urnas, Netanyahu lanzó varios mensajes donde llamó a los votantes de derecha a votar. “Si no salimos ahora a votar, nos arrepentiremos de ello en las retiradas y en las leyes peligrosas que vendrán", escribió a través de X.
El primer ministro ha acusado a los candidatos árabes de querer robar las elecciones. Por su parte, los candidatos árabes han acusado a Netanyahu de promover el odio contra los ciudadanos palestinos.
