La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones financieras a cuatro personas y 11 empresas presuntamente vinculadas al Cártel del Noreste, organización que el gobierno estadounidense designó como grupo terrorista extranjero.
Según las autoridades estadounidenses, la medida busca desarticular una red de negocios presuntamente utilizada para lavar dinero y financiar las operaciones del grupo criminal. Las actividades abarcan la crianza y las carreras de caballos cuarto de milla, la construcción, el transporte de carga y los sectores petrolero y gasífero.
El Departamento del Tesoro relacionó al Cártel del Noreste con Los Zetas, organización de la que surgió, y señaló que el grupo mantiene una fuerte presencia en la zona fronteriza de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y Laredo, Texas.
La dependencia también advirtió sobre presuntos intentos de la organización de influir en gobiernos locales y manipular contratos públicos, prácticas que, según Washington, representan un riesgo para la seguridad en ambos lados de la frontera.
La acción se realizó en coordinación con la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional de Estados Unidos y la Unidad de Inteligencia Financiera de México, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades.
Como consecuencia de las sanciones, los bienes y las participaciones de las personas y empresas designadas que estén sujetos a la jurisdicción estadounidense quedan bloqueados. Además, las personas estadounidenses tienen prohibido, en términos generales, realizar transacciones con los sancionados.