Dos ciudadanos mexicanos, identificados como Susana y Daniel, ambos de 51 años, fueron extraditados de México a Estados Unidos para enfrentar cargos federales en Texas por presuntamente liderar una red dedicada al tráfico ilegal de menores no acompañados.
De acuerdo con la acusación presentada ante la Corte del Distrito Oeste de Texas, la pareja operaba desde Ciudad Juárez, Chihuahua, donde presuntamente reclutaba a conductores para trasladar a menores de entre 5 y 13 años a través de los puertos fronterizos de entrada hacia El Paso.
Según la acusación, para facilitar los cruces, la red proporcionaba a los conductores documentos oficiales pertenecientes a ciudadanos estadounidenses y les indicaba que se hicieran pasar ante las autoridades migratorias como los padres de los menores.
Durante el traslado, los presuntos traficantes habrían dado a los niños gomitas con THC, el principal componente psicoactivo de la marihuana, con la intención de mantenerlos sedados y evitar que hablaran o respondieran preguntas de los agentes fronterizos. En uno de los casos, un menor tuvo que ser trasladado a un hospital local, donde fue diagnosticado con intoxicación por cannabis.
Por cada menor que ingresaba ilegalmente a Estados Unidos, los conductores recibían presuntamente un pago de 900 dólares. Susana y Daniel permanecen bajo custodia de las autoridades estadounidenses y enfrentan cargos federales por conspiración y tráfico de personas con fines de lucro.