La Corte Suprema de Estados Unidos de América (EUA) permitió que la administración del presidente Donald Trump reanudara la deportación de migrantes a países distintos a los suyos sin ofrecerles la oportunidad de exponer los riesgos que podrían enfrentar.
Los magistrados accedieron a la solicitud del Departamento de Justicia de suspender el fallo del juez federal de distrito Brian Murphy —con sede en Boston—, quien había declarado ilegal la política del Departamento de Seguridad Nacional de trasladar a migrantes a los llamados terceros países, mientras la administración apela la decisión ante la propia Corte Suprema.
La medida refuerza un mecanismo que el gobierno de Trump ha utilizado para expulsiones rápidas como parte de su política de mano dura en materia migratoria, Además, ha afectado a mexicanos, quienes han sido enviados a lugares de Centroamérica.
Hace unos días, el Gobierno de México confirmó que 2,900 mexicanos deportados de Estados Unidos han sido enviados a países de Centroamérica, donde reciben apoyo para volver al país.
Además, el pasado mes de agosto, el Gobierno de Honduras habilitó una casa, asegurada a la delincuencia organizada en San Pedro Sula, como albergue para migrantes mexicanos deportados vía aérea desde Estados Unidos.
Organizaciones de derechos humanos y especialistas se oponen al envío de connacionales a Honduras.
Asimismo, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó que los migrantes mexicanos llegan "en aviones" como parte de una escala de tránsito antes de ser regresadas a territorio mexicano.
Con información de N+ y Reuters.