Protestan Más de 86 Mil en Manifestaciones Estudiantiles en Francia
Las movilizaciones contemplan concentraciones masivas en París por exigencias de mejores condiciones en aulas y mayor presupuesto para la educación

Las movilizaciones contemplan concentraciones masivas en París por exigencias de mejores condiciones en aulas y mayor presupuesto para la educación

Miles de estudiantes de secundarias, apoyados por sindicatos y universitarios, se manifiestan este martes en Francia para reclamar mejores condiciones entre fuertes medidas de seguridad, cuando las autoridades no consiguen desactivar unas protestas marcadas por choques con la policía.
Durante la mañana, el Ministerio del Interior estimó que las movilizaciones conjuntaron alrededor de 86 mil manifestantes en diversos puntos del país, sin embargo, esa cifra excluye la marcha en París, donde se prevé que asistan entre 20 mil y 40 mil personas más.
Las multitudes que ondeaban banderas y pancartas en Marsella, en el sur, Estrasburgo, en el este, y otras ciudades, demostraron cómo las protestas que comenzaron en una escuela secundaria de la región de París hace dos meses se han convertido en un movimiento a nivel nacional que aumentó la presión sobre el gobierno de Emmanuel Macron.
"La única respuesta que han recibido hasta ahora es la represión", dijo Sigrid Gerardin, profesora de un instituto de París, refiriéndose a los alumnos.
Felix Barney, estudiante universitario, calificó la respuesta policial de desproporcionada.
"No tiene sentido agredir a menores", indicó.
Más de dos semanas de boicots escolares y bloqueos de escuelas, junto con una enérgica respuesta policial que ha resultado en más de 6,100 arrestos, en su mayoría de menores, se han convertido en un punto álgido en los primeros días de la campaña presidencial . Macron no puede presentarse a un tercer mandato consecutivo. Su sucesor será elegido en mayo.
Desde finales de septiembre, los alumnos bloquearon las entradas de cientos de liceos, donde estudian jóvenes de entre 15 y 18 años en el último ciclo de la educación secundaria, para denunciar el no reemplazo de profesores ausentes y horarios sobrecargados, así como aulas deterioradas y no adaptadas al cambio climático.
Aunque muchas protestas fueron pacíficas, algunos manifestantes prendieron fuego a contenedores de basura, destrozaron marquesinas de autobús y se enfrentaron a la policía antidisturbios, que respondió con porras, gases lacrimógenos y proyectiles de defensa.
Desde primera hora de la mañana de este martes, grupos de estudiantes se reunían tranquilamente frente a liceos. En París, un centenar de alumnos bloqueaban el intituto Sophie Germain, algunos de pie sobre contenedores de basura, otros con pancartas con lemas como "Demasiado jóvenes para ser escuchados, lo bastante mayores para que nos tiren gases".
En el Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de París y donde empezaron las protestas, los estudiantes apilaban vallas desde primera hora de la mañana frente a la entrada principal.
"Estamos aquí para hacer oír nuestra voz, demasiado a menudo olvidada", declaró uno de ellos, Abderrahmane Abdelkader.
El gobierno afirma que 215 estudiantes, 85 miembros del personal docente y 715 policías resultaron heridos desde el inicio del movimiento. Un joven de 15 años perdió una mano el lunes después que, según una fuente sindical policial, recogiera una granada de dispersión lanzada por agentes antidisturbios en Lens, en el norte de Francia.
Las protestas llegan meses antes de la elección presidencial de 2027 para elegir al sucesor del centroderechista Emmanuel Macron y cuando el gobierno busca aprobar unos presupuestos con un fuerte ajuste fiscal para reducir los elevados déficit y deuda públicos, en un contexto de preocupación en los mercados.
El gobierno intenta responder a las reivindicaciones de los estudiantes, al tiempo que acusa al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) de estar detrás de las protestas. Su líder y candidato presidencial, Jean-Luc Mélenchon, expresó su apoyo a los manifestantes, aunque llamó a usar métodos no violentos.
La oficina del primer ministro, el centroderechista Sébastien Lercornu, pidió que las concentraciones fueran "pacíficas" y volver a "una forma de oposición estructurada, legal y democrática".
El gobierno francés se encuentra bajo presión por su respuesta represiva.
Varios sindicatos y organizaciones de derechos humanos acusaron a la policía de emplear una fuerza desproporcionada contra las manifestantes, entre ellos Amnistía Internacional que llamó el lunes a "poner fin a la represión policial desproporcionada".
"Las imágenes y testimonios ampliamente difundidos en la última semana plantean preocupaciones alarmantes sobre el uso peligroso de gases lacrimógenos, porras y técnicas de intervención policial", declaró Anne Savinel-Barras, de Amnistía.
La líder del sindicato CGT, Sophie Binet, dijo que sus miembros estarían presentes para "proteger a los estudiantes de liceo".
La policía abrió 10 investigaciones internas por acusaciones de brutalidad desde el inicio de las protestas, informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, el lunes por la noche.
Desde el comienzo del movimiento, 24 centros escolares fueron incendiados o saqueados, y más de 5.000 personas, el 87% de ellas menores, fueron detenidas, según las autoridades.
El primer ministro busca abordar el problema de la falta de profesores y la renovación de los edificios deteriorados, al mismo tiempo que impulsa una ley para que los responsables de los daños a la propiedad pública paguen ellos mismos las reparaciones.
Con información de Agencias
ASJ