Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia durante la mañana del 10 de agosto de 2026, con epicentro cerca del municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El potente movimiento provocó momentos de pánico, daños estructurales y derrumbes en diferentes puntos del país. Ciudades como Pereira, Manizales, Cali y Armenia estuvieron entre las localidades del occidente colombiano donde el sismo se sintió con fuerza.
El movimiento ocurrió alrededor de las 7:34 de la mañana y sorprendió a millones de personas cuando comenzaban sus actividades. Una de las características que más impactó a quienes lo vivieron fue la percepción de su duración. Algunos sobrevivientes aseguraron que sintieron el movimiento durante más de un minuto, mientras edificios y objetos se sacudían violentamente.
“Pensé que hasta aquí llegué”: sobrevivientes narran los segundos de terror
Los testimonios que surgieron después del terremoto reflejan el miedo que experimentaron habitantes de distintas zonas de Colombia. Además de la intensidad del movimiento, varias personas coincidieron en que la duración incrementó la angustia, especialmente para quienes se encontraban dentro de edificios de varios pisos.
Uno de los testigos que vivió el terremoto describió el temor que sintió mientras todo a su alrededor comenzaba a caer.
“Dios, estuvo muy duro por mucho tiempo. Por un momento pensé que hasta aquí llegué. Fue increíble. Se rompió todo, todo se cayó. Sentí que yo hasta aquí llegaba”.
Saul Paz Martínez, otro de los sobrevivientes, también habló sobre la fuerza del movimiento y aseguró que las estructuras parecían haber alcanzado su límite de resistencia.
“Yo creo que, si dura 5 segundos más, ya no queda nada, no queda nada. Creo que llegamos al límite ya de resistencia”.
Los relatos se multiplicaron conforme pasaron las horas. En diferentes ciudades, habitantes reportaron una experiencia similar y describieron un movimiento prolongado que generó incertidumbre incluso después de que la tierra dejó de sacudirse.
Familia vive aterrador momento en un piso 11 durante el terremoto
A las 7:34 de la mañana, el terremoto sorprendió a habitantes de diferentes regiones del país. En Pereira, una familia registró desde el piso 11 de un edificio el momento en que comenzó el fuerte movimiento. En las imágenes se observa a una pareja visiblemente aterrorizada que toma a su bebé mientras intenta mantenerse a salvo.
En medio del movimiento y el llanto, los integrantes de la familia comienzan a rezar mientras esperan que el terremoto termine. La grabación muestra la vulnerabilidad de quienes se encontraban en construcciones de gran altura y se convirtió en uno de los testimonios audiovisuales de los momentos de tensión vividos esa mañana.
Las escenas de miedo no se limitaron a Pereira. En otras localidades afectadas, habitantes abandonaron inmuebles mientras los organismos de emergencia comenzaron a recibir reportes, inspeccionar construcciones y determinar la magnitud de los daños.
Daños en edificios encienden las alertas tras el terremoto de magnitud 7.4
Uno de los inmuebles que registró daños fue la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, en Manizales. Imágenes difundidas después del terremoto mostraron afectaciones en su estructura y cómo uno de sus pináculos terminó recargado sobre la cubierta principal, una escena que evidenció la fuerza con la que se sintió el movimiento en la ciudad.
La catedral constituye uno de los principales referentes arquitectónicos de Manizales y su historia también ha estado marcada por la actividad sísmica de la región. Tras el terremoto del 10 de agosto, la evaluación de inmuebles se convirtió en una tarea prioritaria para determinar qué construcciones podían representar un peligro para sus habitantes.
Los reportes de afectaciones se extendieron a otras zonas impactadas por el movimiento. Equipos especializados comenzaron a revisar estructuras mientras los servicios de emergencia atendían a personas afectadas y las autoridades pedían precaución ante posibles riesgos.
Rescatistas y voluntarios se movilizan entre los escombros
Después del terremoto comenzaron las labores de búsqueda, rescate y remoción de escombros en los sitios donde se reportaron colapsos. Bomberos y policías, junto con familiares y voluntarios, participaron en los trabajos, mientras los equipos de emergencia intentaban localizar a personas que pudieran haber quedado atrapadas.
En medio de las labores, un policía pidió a los habitantes permitir que los bomberos coordinaran las acciones de rescate y seguir las indicaciones de los especialistas para evitar nuevos riesgos.
“Ayúdenos en esa parte, por favor. Sigan las órdenes de los bomberos, ellos son los que saben el manejo de esta situación. Agradecemos la ayuda de todos”.
La posibilidad de encontrar personas con vida entre los restos de las construcciones mantuvo movilizados a los equipos durante horas. Decenas de voluntarios también se sumaron para apoyar las labores, mientras los organismos especializados concentraban sus esfuerzos en los puntos considerados de mayor riesgo.
Reportan niños atrapados mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes
Las operaciones de rescate adquirieron mayor urgencia ante los reportes de personas posiblemente atrapadas entre pisos de edificios afectados. Los equipos tuvieron que trabajar entre materiales inestables y estructuras dañadas, una situación que incrementó la complejidad de cada intervención.
Carlos Barbeti, uno de los voluntarios involucrados en las labores, relató que los rescatistas buscaban a dos niños que presuntamente se encontraban entre el segundo y el tercer piso de una edificación. También informó sobre un vehículo comprimido en la parte inferior y personas heridas que ya habían sido evacuadas.
“Se supone que hay dos niños metidos entre el segundo y el tercer piso, entonces estamos en eso. Desde las 07:30 de la mañana estamos golpeando. Ya hay un carro comprimido en la parte de abajo, y el dueño de la farmacia. Ya evacuamos a los heridos, y los heridos fueron los de la farmacia, pero ya los evacuamos”.
Las labores continuaron mientras los equipos de emergencia avanzaban simultáneamente en la búsqueda de posibles sobrevivientes y en la revisión de las estructuras afectadas.
Colombia permanece bajo vigilancia ante posibles réplicas
Después del terremoto, el Servicio Geológico Colombiano mantuvo el monitoreo de la actividad sísmica y de las réplicas asociadas al evento. De acuerdo con la información señalada tras la emergencia, el movimiento fue descrito como el terremoto más fuerte registrado en Colombia durante la última década, un dato que dimensiona la intensidad del episodio vivido el 10 de agosto.
El occidente colombiano y el Eje Cafetero estuvieron entre las regiones que enfrentaron momentos de mayor tensión debido a la fuerza con la que se percibió el sismo y los daños reportados posteriormente.
Mientras avanzaba la evaluación de las zonas afectadas, autoridades y organismos de socorro mantenían las tareas de búsqueda de personas, rescate, atención de heridos y revisión de edificaciones. La vigilancia de las réplicas también permanecía como una de las prioridades después de un terremoto que dejó escenas de pánico y movilizó a equipos de emergencia y voluntarios en diferentes regiones de Colombia.
Con información de Fernanda Sánchez Rodríguez.