El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) detuvo a una pareja de pastores mexicanos cristianos con tres hijos ciudadanos estadounidenses cuando se dirigían a un retiro espiritual en Texas. Organizaciones religiosas denunciaron el arresto y solicitaron su liberación inmediata.
Los detenidos fueron identificados como Nepthalí Zozaya Saucedo y Cinthia Saraí Cardona Otero, quienes fueron interceptados por agentes migratorios el pasado jueves mientras viajaban desde el aeropuerto de McAllen, Texas, rumbo a un retiro pastoral organizado por la Asociación Evangelista de Billy Graham, reconocido evangelista estadounidense fallecido en 2018.
Denuncian presiones para firmar salida voluntaria
Durante una conferencia de prensa, líderes de la Red Nacional Latino Cristiana (LCNN) aseguraron que los agentes migratorios presionaron a la pareja para firmar documentos de salida voluntaria bajo la amenaza de separarlos de sus tres hijos, quienes son ciudadanos de Estados Unidos.
“Estamos profundamente perturbados por los informes de que el ICE amenazó con separarlos de sus hijos si no firmaban documentos de salida voluntaria. Ningún padre debería ser presionado jamás para renunciar a sus derechos bajo la amenaza de perder a sus hijos”, declaró Sandy Ovalle, integrante de la junta directiva de LCNN.
La base de datos del ICE muestra que ambos permanecen bajo custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Aseguran que cuentan con visas religiosas
De acuerdo con sus colegas, Nepthalí Zozaya Saucedo y Cinthia Saraí Cardona Otero cuentan con visas religiosas y han servido durante más de una década en la Comunidad Cristiana Emmanuel, una iglesia perteneciente a las Asambleas de Dios en el Distrito Hispano de la Costa del Golfo de Texas.
Tras el arresto, representantes de distintas organizaciones religiosas pidieron que las autoridades migratorias respeten el debido proceso y permitan que la familia vuelva a reunirse.
“Instamos a las autoridades de inmigración a mostrar compasión, respetar sus derechos al debido proceso y liberarlos de inmediato para que esta familia pueda reencontrarse”, señaló el pastor Eddie de la Rosa, superintendente del Distrito Hispano del Golfo de Texas.
Con información de EFE