Un juez federal de California ordenó al gobierno del presidente Donald Trump suspender las investigaciones sobre personas que no son ciudadanas estadounidenses y que podrían estar inscritas para votar en nueve estados, al considerar que las pesquisas se basan en datos con errores y pueden intimidar a grupos que ayudan a los votantes.
La jueza Araceli Martínez-Olguín, con sede en Oakland, determinó que las investigaciones deben detenerse hasta que cierren las urnas el próximo 3 de noviembre, cuando se celebrarán las elecciones intermedias en Estados Unidos.
Sin embargo, la magistrada dejó en suspenso su fallo, emitido el miércoles, hasta este viernes para dar oportunidad al gobierno federal de presentar una apelación. La orden abarca California, Connecticut, Georgia, Misuri, Nevada, Nueva York, Pensilvania, Washington y Wisconsin.
La demanda fue presentada por organizaciones sindicales y de defensa de los votantes, así como por autoridades locales de California, que cuestionaron la confiabilidad de los datos utilizados en las pesquisas y advirtieron sobre posibles afectaciones a ciudadanos naturalizados y a grupos que brindan asistencia electoral.
En Estados Unidos, la ciudadanía es un requisito para votar en elecciones federales. Sin embargo, la controversia en este caso se centra en la forma en que se realizan las investigaciones y en la posibilidad de que registros con errores señalen indebidamente a personas elegibles para votar.