El papa León XIV ofició una misa multitudinaria en los Campos Elíseos de París, a la que asistieron alrededor de 700 mil personas, entre ellas políticos franceses, luego de llamar a "convivir con dignidad y paz" durante un encuentro con migrantes.
León XIV descendió la famosa avenida de los Campos Elíseos de París desde el Arco del Triunfo a bordo de su papamóvil, el cual se detuvo durante el camino para bendecir a bebés, mientras el público aplaudía y agitaba banderas del Vaticano.
El pontífice pidió a los fieles de Francia que construyan "una nación renovada a partir de sus raíces". Entre el público, estaban jóvenes y adultos que deseaban ser bautizados.
Cabe señalar que la primera visita de un papa a París desde Benedicto XVI en 2008 está acompañada de un amplio entusiasmo popular en este país oficialmente laico, donde los bautizos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años a pesar de que la práctica religiosa retrocede de forma general.
En la plaza de la Concordia y en los Campos Elíseos, el fervor por León XIV se sentía antes de que comenzara la misa, el punto álgido de su primera visita de cuatro días a Francia.
A siete meses de estos comicios cruciales, varios de los candidatos estaban en la misa, como la ultraderechista Marine Le Pen o el centroderechista Edouard Philippe, pero no así el presidente del país, Emmanuel Macron.
Después de la misa multitudinaria, el pontífice volará al santuario de Lourdes, en el sur del país, que recibe tres millones de visitantes cada año y donde el 27 de septiembre se reunirá en privado con víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia.
Con información de EFE y AFP.