Rescatistas en Venezuela Buscan a Sobrevivientes de Terremotos en Medio de Réplicas
Las primeras 72 horas tras un desastre natural representan la ventana más crítica para rescatar sobrevivientes

Las primeras 72 horas tras un desastre natural representan la ventana más crítica para rescatar sobrevivientes

Cada hora cuenta. Cinco días después de los terremotos que devastaron el norte de Venezuela, los equipos de rescate continúan removiendo toneladas de escombros con la esperanza de encontrar personas con vida, mientras las constantes réplicas obligan a trabajar bajo un riesgo permanente.
La urgencia es máxima. Organizaciones humanitarias consideran que las primeras 72 horas tras un desastre natural representan la ventana más crítica para rescatar sobrevivientes, aunque las posibilidades pueden extenderse si las personas atrapadas tienen acceso a agua o alimentos.
Sin embargo, el tiempo juega en contra de los rescatistas en La Guaira, el estado más golpeado por los sismos.
La búsqueda enfrentó un nuevo obstáculo este lunes, cuando una réplica de magnitud 4.6 —5.1 según el Servicio Geológico Colombiano— sacudió nuevamente la zona cercana al epicentro, ubicado frente a la costa de Caraballeda. El movimiento también se sintió con fuerza en Caracas, donde cientos de personas evacuaron edificios y el Metro suspendió operaciones para revisar posibles daños en su infraestructura.
En los puntos donde edificios enteros colapsaron, familiares permanecen día y noche observando las excavaciones, aferrados a la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos. Ana Rada, quien espera noticias de su hermano desaparecido, aseguró que no piensa abandonar el lugar hasta tener una respuesta.
Uno de los rostros de esa búsqueda es Jean Sosa, un minero venezolano que fue deportado de Estados Unidos en enero y que ahora participa como voluntario entre las ruinas de La Guaira.
Sosa asegura haber rescatado a unas 20 personas con vida desde que comenzaron las labores, muchas veces sin guantes, sin herramientas especializadas y utilizando materiales improvisados para atender a los heridos.
Según su testimonio, la ausencia inicial de equipos de rescate obligó a vecinos y voluntarios a iniciar por cuenta propia la búsqueda entre los edificios derrumbados.
Mientras tanto, el gobierno venezolano ha difundido imágenes de rescates exitosos y de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, visitando refugios temporales, aunque enfrenta cuestionamientos por una respuesta considerada tardía ante la magnitud de la emergencia.
La cifra oficial de fallecidos ya supera las 1,700 personas, mientras miles permanecen desplazadas.
Las dimensiones reales del desastre aún generan diferencias entre las autoridades y organismos internacionales. El gobierno reporta más de 15,800 personas afectadas y 855 edificios dañados o colapsados, mientras una evaluación preliminar de la NASA estima que cerca de 58,870 estructuras pudieron sufrir daños.
A la incertidumbre se suma el caos en las comunicaciones. Con fallas en la telefonía celular y el acceso limitado a información oficial, decenas de miles de venezolanos recurren a plataformas digitales independientes para reportar familiares desaparecidos. Una de esas bases de datos acumula más de 50,000 reportes, aunque todavía no existe claridad sobre cuántas personas han sido localizadas.
Mientras las réplicas siguen sacudiendo la región y las horas continúan transcurriendo, los rescatistas mantienen la esperanza de encontrar señales de vida entre los escombros, conscientes de que cada minuto puede marcar la diferencia entre un rescate y una recuperación.
Con información de: AP
AMP