Alberto García trabaja como agente inmobiliario en Tulum, Quintana Roo, a su cargo tiene decenas de propiedades en venta y renta, por eso ha sido testigo de cómo la baja ocupación turística ya no es un problema exclusivo de los hoteles, sino también de su gremio.
“Es una temporada poco usual (…) la más baja que me ha tocado ver desde los siete años que llevo aquí (…) mucha gente se está yendo de aquí por falta de trabajo, por falta de oportunidad", indicó Alberto García, agente inmobiliario en Tulum.
Una de las unidades en las que Alberto trabaja es Aldea Tulum, un macro desarrollo de 3 mil viviendas donde cientos de propietarios compraron con crédito bajo la promesa de vivir de la renta. Hoy, la realidad es otra: departamentos vacíos y un mercado sobresaturado que ya no da ni para pagar la hipoteca.
“Mucho extranjero cuando llegaba aquí y veía los precios decía quiero una casita aquí y ahora desafortunadamente hay más vivienda que gente”, refirió Alberto García, agente inmobiliario en Tulum.
Abandonan Tulum
En 2010, apenas Tulum tenía 28 mil habitantes, para 2020 subió a 46 mil, con el boom del Tren Maya, el aeropuerto y los desarrollos superó los 70 mil en menos de cinco años. A la par, el parque de vivienda se disparó un 79% al pasar de 11 mil 500 a más de 20 mil propiedades, pero la burbuja reventó y en apenas un año, Tulum perdió cerca de 10 mil habitantes que dejaron todo en el abandono.
Parte de este síntoma ocasionado por la crisis que vive esta zona son las decenas de construcciones en obra negra. Yan Morales, un contratista en Tulum, nos cuenta cómo ha sido la caída del sector.
“Esta es una de las tantas obras que está en obra gris (…) no, pues aquí deberíamos de tener albañiles, carpinteros, tendríamos que tener aproximadamente unas 30 personas trabajando por obra, indicó.
De tener más de cuatro obras a su cargo por año, hoy, dice, no tiene ninguna. Además, en temporada baja acostumbraba a tener complejos para darles mantenimiento, pero hoy ni eso.
“Les pierden menos al dejarlo parada que al estar trabajando, dándole mantenimiento”, añadió Yan Morales.
En 2022, N+ documentó que para construir cada uno de estos complejos se arrasó con manglares, fauna, arrecifes, dunas y cenotes, bajo la complicidad de autoridades locales y estatales.
Tan solo de 2015 a 2021, Quintana Roo había concedido más de 2 mil licencias de construcción, de esas, solo el 2% contó con su manifiesto de impacto ambiental.
“Estamos pasando una situación que nosotros como sociedad también la provocamos, la creamos y ahora solamente hay que remediar nuestros propios actos”, señaló Yan Morales, contratista en Tulum.
A pesar de todo esto, el Gobierno Federal insiste en construir 2 mil 500 viviendas en Tulum, con el objetivo, dicen, de facilitar el acceso a un techo a familias de bajos ingresos o integrantes de pueblos originarios.
“Con esa gran inversión que está haciendo, va a cambiar el otro año, va a ser un cambio, de verdad, de 160 grados, ¿no? para bien del destino”, aseguró Diego Castañón, presidente municipal de Tulum.
Con información de N+ Abraham Reza