De EUA a Tijuana: Hacen Tutoriales para Cruzar la Frontera y Comprar Medicina GLP-1 Más Barata
Especialistas alertan sobre los riesgos de medicamentos para bajar de peso falsos y también sobre los efectos secundarios

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Especialistas alertan sobre los riesgos de medicamentos para bajar de peso falsos y también sobre los efectos secundarios

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La gran popularidad de los medicamentos para bajar de peso, principalmente los agonistas del receptor GLP-1, ha llevado a ciudadanos estadounidenses a cruzar continuamente la frontera para encontrar en Tijuana los fármacos hasta 90% más baratos.
Pero lo que parece una gran oferta puede convertirse en un riesgo para la salud, pues algunas personas los compran sin receta ni supervisión médica, solo guiados por tutoriales en internet.
Además, especialistas han alertado sobre los efectos secundarios y el peligro de los medicamentos falsos.
Sharon Kerr es una paciente de Estados Unidos, que cruza a México para sus citas médicas. “¡Hola! Soy Sharon, estoy preparándome para ir a Tijuana desde San Diego. Vengan conmigo a mi aventura”.
A través de guías en internet, estadounidenses comparten cómo cruzar a México para comprar un medicamento para bajar de peso a una fracción de su precio y sin regulación médica. Se trata de medicamentos agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida.
La doctora Gabriel Rodríguez explicó que estas medicinas se utilizaban como tratamiento para pacientes diabéticos pero se empezó a ver que había una pérdida de peso en estos pacientes.
“Cuando lo empezaron a usar todas estas celebridades se hizo muy popular en redes sociales y la gente lo empezó a pedir”, manifestó.
Así, una búsqueda que comenzó en internet termina llevando a algunos pacientes hasta la frontera. Uno de estos lugares es Tijuana, que se encuentra a unos minutos de San Diego.
“Cuando vengo a mis citas son tres horas, eso es todo, tres horas. Salir de San Diego, cruzar la frontera o tomar el transbordador, tener mi exhaustiva cita, tomar el medicamento, caminar de regreso, estoy en casa en tres horas”, contó Sharon.
Pero la accesibilidad no es lo único que motiva a las personas a cruzar. Mientras que en Estados Unidos un tratamiento con estos medicamentos llega a costar hasta 30 mil pesos al mes, en México los precios empiezan desde 4 mil pesos. Lo que implica un ahorro de casi el 90%.
“Venir aquí, pagar de mi bolsillo, es el mejor dinero que he gastado en mí. Lo volvería a hacer una y otra vez”, abundó la estadounidense.
Además, estos medicamentos son de venta libre en México, lo que ofrece menores barreras para los interesados.
María del Carmen Ruiz, otra paciente, expuso que “allá (en EUA) está controlado de otra manera. Aquí te lo venden a discreción ya, o sea, no necesitas nada (...) como no es controlado, pues ni identificación, así te lo entregan”.
Y entre quienes cruzan la frontera hay quienes llegan únicamente por el medicamento y los que realizan un tratamiento acompañado por médicos mexicanos.
Sharon, por ejemplo, contó que hace muchos años estaba en un tratamiento con GLP-1 y perdió algo de peso pero no de manera segura. Se lo administraba la mujer que veía para el bótox. “Supe que volver a los doctores de Estados Unidos no iba a ser la respuesta”.
Como ella, se estima que alrededor del 12% de los adultos estadounidenses usan medicamentos GLP-1 para perder peso. Esto es 1 de cada 8 personas. Y como lo hizo inicialmente Sharon, muchos lo administran sin acompañamiento médico.
Pero conforme el medicamento se hace más accesible, también lo hace la preocupación de los especialistas por sus riesgos.
“Este medicamento, o sea, no es inocuo (...) vemos muchos pacientes con muchos efectos secundarios (...) Los que vienen a consulta médica es porque ya tuvieron como problemas a veces con el medicamento”, expuso la especialista Gabriela Rodríguez.
Y a la par de las recomendaciones en internet para conseguir estos medicamentos, crecen las alertas por medicamentos falsos y páginas que los venden sin respaldo. Lo que pone en un mayor riesgo a los pacientes.
“Estás tomando tu salud en tus propias manos y tú no eres doctor, así que no actúes como tal. No vale la pena ahorrarse 200 dólares y poner tu vida en riesgo, porque vas a tener complicaciones eventualmente si no lo acompañas con una atención médica adecuada”, aconsejó Sharon.
SPB