¿Qué Son los 'Sueros Vitaminados' que Dejaron 8 Personas Muertas en Sonora? Esto Contenían
El doctor Jesús Maximino "N", acusado de homicidio culposo, se entregó a las autoridades este lunes

El doctor Jesús Maximino "N", acusado de homicidio culposo, se entregó a las autoridades este lunes

En la actualidad, tenemos al alcance varios métodos para cuidar nuestra salud, desde mantener el balance adecuado en los alimentos, hacer ejercicio y optar por suplementos que nos ayuden a mantenernos sanos. Sin embargo, en esta búsqueda por tener un bienestar total, algunas personas deciden someter a su cuerpo a supuestos tratamientos “rápidos” que les quitarán malestares y les darán la energía que requieren para sus actividades cotidianas, como los “sueros vitaminados”.
Al menos ocho personas que tenían la intención de mejorar su salud y se aplicaron esas sustancias perdieron la vida en abril de este año en Sonora. Desde entonces, sus seres queridos no han parado de exigir justicia.
Luego de permanecer prófugo desde que se dio a conocer la investigación de la muerte de sus pacientes, el doctor Jesús Máximino “N”, encargado de preparar la mezcla, administrar las sustancias e indicar las dosis, se presentó este lunes de manera voluntaria a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El trabajador de la salud se ostentaba como “homeópata” y su especialidad estaba avalada con 30 títulos en medicina, algunos de ellos expedidos en Cuba. Debido a que presumía de su amplia experiencia en el campo de la salud y ser especialista en curar resacas y desgaste físico, se ganaba la confianza de los pacientes.
Los tratamientos de los “sueros vitaminados”, los cuales eran aplicados en casa o en su clínica homeopática ubicada en la colonia Jesús García, al norte de Hermosillo, Sonora, tenían un costo aproximado de 500 y mil pesos por dosis.
Las víctimas perdieron la vida luego de la aplicación de estas sustancias, todas presentaron deterioro severo a su salud de distintas maneras y en tan solo horas. Algunos comenzaron con malestares desde la inyección, en cambio, otros prácticamente murieron de forma súbita.
También presentaron daños severos a órganos vitales como hígado y riñones. Por esta razón, las autoridades iniciaron con un análisis minucioso de los sueros.
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Durante las primeras pesquisas relacionadas con los decesos, revelaron que los insumos utilizados en los pacientes contaban con permisos sanitarios y eran distribuidos legalmente; por ello, la línea de investigación apuntó a una mala práctica en la preparación y administración de las sustancias definida por la Fiscalía como “soluciones parentales”.
En el ámbito de la medicina, las soluciones parentales son líquidos estériles que se administran directamente al cuerpo a través del torrente sanguíneo, tejido subcutáneo o músculo, evitando por completo el sistema digestivo. Dichas sustancias están diseñadas para contener electrolitos, nutrientes o medicamentos, con la finalidad de que la intervención de un paciente sea rápida y eficiente.
Es decir, que estos "sueros" suelen usarse en entornos hospitalarios y cuidados críticos, cuando las personas por sí solas no pueden obtener dichos nutrientes o hidratarse por vía oral.
Los "sueros vitaminados", como eran conocidos en Sonora, están clasificados según su contenido. Existen los cristaloides, los cuales contienen electrolitos; también los coloides; estos se componen por proteínas o polímeros que permanecen en plasma y ayudan a mantener la presión osmótica (la fuerza que equilibra el movimiento del agua frente a la concentración de solutos).
A los anteriores se suman las soluciones mixtas o glucosalinas, cuyo contenido es una mezcla entre glucosa y cloruro de sodio y se aplica según la necesidad clínica basada en la cantidad de concentración de solutos; y la nutrición parenteral, esta es administrada por vía central a aquellas personas que requieren de nutrición prolongada (o como complemento de la alimentación oral).
Entonces, las soluciones parentales solo tienen que ser administradas por personal de salud especializado y bajo condiciones en las que un paciente está grave, ya que su vida corre riesgo.
Las personas como Dinora, Jesús, Sebastián, Catalina, Zahid o Lucero, víctimas mortales de estos “sueros vitaminados”, acudieron a la clínica para obtener “más energía o vitalidad”.
El doctor Jesús Máximino “N”, de 65 años de edad, era buscado en todo México, incluso en otros países, ya que está acusado de homicidio culposo y mala praxis médica, por lo que fue trasladado al Centro de Reinserción Social de Hermosillo, donde en las próximas horas será presentado en audiencia y se definirá su situación jurídica.
EPP