Una presunta novatada en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas en Ciudad Victoria terminó con un estudiante en terapia intensiva.
El joven Tadeo asegura que fue obligado a consumir chile habanero bajo amenazas y que, después de la emergencia, también hubo irregularidades en la atención y en su intento por presentar una denuncia.
El estudiante foráneo relata que el pasado miércoles fue convocado, junto con sus compañeros, a participar en una actividad que les presentaron como una novatada.
Según su testimonio para N+ fueron separados por grupos, trasladados a otro salón y sometidos a burlas, gritos y agresiones.
“Ya nos separan, se llevan primero a nuestras compañeras, después a nosotros y nos llevan caminando como ellos le dicen, de elefantito. Llegamos a otro salón, para esto ya había muchos alumnos y algunos docentes y trabajadores de la escuela viendo ahí, nos aplaudían, nos gritaban, nos chiflaban, nos decían que ladráramos, que éramos sus perras, muchas cosas. Entramos al aula, ahí solo había hombres y compañeros hombres, nos decían que teníamos que dejarnos participar, que teníamos que colaborar, porque si no nos iban a dar una putiza, palabras de los de décimo grado, décimo semestre, perdón.”
Después, asegura, los llevaron a la zona donde se encuentran los animales.
“Al llegar al área por donde están los animales, las vacas, nos empezaron a aventar estiércol, sangre, melaza, alfalfa, tierra, agua con estiércol, suero de leche, nos obligaron a caminar, en todo momento íbamos agachados, como de elefantito, como ellos le llaman, nos obligaron a pasar entre una manga del corral y ahí también nos seguían aventando más cosas, nos seguían, le pegaban alrededor a la manga para, no sé si para aturdirnos o para qué el chiste es que caminamos como 500 metros de ida, 500 de vuelta, se juntó como un kilómetro, un kilómetro y medio más o menos que estuvimos caminando”.
Más tarde, en el gimnasio, les dieron opciones para continuar con la actividad.
“A nosotros nos decían que nos daban tres opciones según ellos, que si no metíamos las manos en caja, comer chile, habanero, ajo o cebolla, o raparnos, yo les dije que yo no quería ninguna. Pero antes de todo esto a mí me habían dicho que si era de los primeros en participar no me iban a hacer nada, ya fui yo de los primeros, yo dije que no quería ninguna, un muchacho me intentó rapar, yo me quité, no quise, se me juntaron alrededor y me dijeron que tenía que participar.”
El joven afirma que no consumía picante y que había expresado que no quería hacerlo.
“Yo por temor a que me golpearan accedí, lo consumo, después de eso empiezo a tener dificultades para respirar, se me nubló la vista, recuerdo que me quité de ahí donde estaba el montón y caminé hacia afuera, hacia la parte de atrás del gimnasio y ya después yo recuerdo cuando estaba tirado”.
El estudiante asegura que, mientras permanecía en el suelo, no se activó de inmediato un protocolo de emergencia.
“Yo recuerdo cuando estaba tirado, una muchacha decía, estaba espantada, supongo que llamaran al 911, que había una ambulancia o escuché que alguien dijo que no, que no querían problemas, algo así.”
De acuerdo con su relato, finalmente fue trasladado en una camioneta de la misma facultad al hospital del IMSS La loma.
“Recuerdo hasta cuando llegué al hospital y le decían al personal que me llevó que qué había ocurrido, ellos no querían decir o dudaban para decirlo, dudaban para decirlo más bien y pues ya hasta que al final dijeron que había sido por una novatada.”
Tadeo permaneció en terapia intensiva.
Ya en el hospital, asegura, un elemento policiaco acudió a entrevistarlo, pero no tomó formalmente su declaración y cuestionó por qué pretendía denunciar hasta ese momento.
“Me entrevistó, me preguntó que cómo estuvieron las cosas en el hospital cuando yo aún estaba en terapia intensiva, solo recuerdo que él me dijo que no, que no podía hacer eso, que por qué si allá muchos les habían pasado, por qué hasta ahorita yo iba a poner la denuncia y que, pues no era el caso, me puso.”
El estudiante interpreta esa conversación como un intento de disuadirlo de presentar la denuncia.
También sostiene que durante la actividad había docentes y personal de la facultad.
“Había personal que trabaja en la facultad y algunos docentes hasta días antes nos habían dicho que ah pues si tengo tiempo el día que es la novatada iré a ver cómo los novatean”.
Su familia asegura que avisó a la institución que la novatada no estaba permitida, pero después de la emergencia recibió como respuesta que la dirección no había obligado a nadie y que no era responsable.
“Después ya cuando le avisaron a mi mamá que había pasado, pues sí, que me iban convulsionando al hospital, que me llevaban grave, pues ella les manda mensaje que qué mal que no hayan podido detener esta situación y pues ya ellos le contestan que la dirección no obligó a nadie y que no fue su responsabilidad. ¿Se acercaron hasta el momento de hoy personal de la facultad, director? Desconozco, desconozco hasta el momento creo que no.”
El afectado afirma que presentó una denuncia contra quien resulte responsable y que también buscará que se investigue al rector y al director de la facultad por presuntamente permitir este tipo de actividades.
Asegura que lo ocurrido le dejó una profunda decepción.
“Sí, claro, sí, sí. ¿Contra él? De quien resulte responsable, pero también quiero denunciar al rector y al director por permitir este tipo de cosas. ¿Te vas a decepcionar? Sí, siento una gran decepción, yo tenía la expectativa muy alta de esta institución, según yo era una de las mejores, pues mire cómo resultó”.
El estudiante dice que continuará con su formación como veterinario, pero pide que ningún otro alumno vuelva a pasar por una situación similar.