El próximo domingo despegará desde Cabo Cañaveral el telescopio espacial Nancy Grace Roman. Bautizado en honor a la astrónoma y funcionaria de la NASA, el observatorio espacial será capaz de analizar exoplanetas, así como la evolución del cosmos.
A través de una publicación en la página oficial de la agencia, la NASA informó que han finalizado los preparativos para el lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman. El 21 de agosto, un equipo encapsuló el observatorio dentro de la cofia del cohete Falcon Heavy de SpaceX, en las instalaciones de servicio de cargas útiles peligrosas del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
La cápsula de unos 13 metros de altura que envuelve el telescopio se montará en la parte superior del cohete Falcon Heavy. Esta cofia tendrá la importante función de proteger al telescopio Grace Roman durante el lanzamiento programado para el domingo 30 de agosto.
Deberá cuidar al observatorio de las vibraciones acústicas, la presión aerodinámica y el calentamiento al exterior de la nave mientras el cohete atraviesa la atmósfera terrestre. Una vez que alcance una altura segura, la cofia se separará del telescopio y reingresará a la Tierra, donde será recuperada por SpaceX y la NASA.
Mientras tanto, el telescopio continuará con su viaje hasta el llamado segundo punto de Lagrange Sol-Tierra (o L2). Los puntos de Lagrange son sitios donde las fuerzas gravitacionales se equilibran de tal modo que un objeto puede quedar suspendido sin tener que corregir continuamente su trayectoria.
Al igual que el James Webb, el telescopio Nancy Grace Roman estará a 1.5 millones de kilómetros, dando la espalda al Sol. Desde este punto, el observatorio analizará exoplanetas “con la esperanza de comprender hasta qué punto algunos de ellos pueden parecerse a los planetas de nuestro sistema solar”, según explica la NASA.
Los científicos también esperan usar el telescopio Nancy Grace Roman para profundizar en los misterios de la materia oscura y la energía oscura. La materia oscura, señalada por la astrónoma Vera Rubin en el siglo XX, es la explicación hipotética al movimiento rápido de las galaxias.
Rubin notó que las estrellas en las orillas de las galaxias espirales se movían tan rápido como las estrellas del centro, lo que contradecía las reglas newtonianas del movimiento. La única explicación era que hubiera una clase de materia invisible, que no interactuara con nada más, pero cuya gravedad es perceptible.
Para conseguir sus ambiciosos objetivos, el Nancy Grace Roman cuenta con un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del Hubble. Esto le permitiría potencialmente captar la luz de mil millones de galaxias a lo largo de su vida útil.