Ovnis en la Luna: Científicos Afirman Haber Detectado Movimientos Inexplicables
Un nuevo estudio afirma haber detectado un presunto ovni en la superficie de la Luna; te explicamos los datos detrás del polémico artículo

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Un nuevo estudio afirma haber detectado un presunto ovni en la superficie de la Luna; te explicamos los datos detrás del polémico artículo

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Tres científicos afirman haber detectado objetos voladores no identificados en la superficie de la Luna. Estos presuntos ovnis tendrían una forma de disco de hasta 36 kilómetros de diámetro. Te explicamos la discusión generada por este polémico artículo.
Hoy sabemos que Marte tuvo océanos y ríos, pero no vida inteligente. La verdad sobre el planeta rojo ha resultado, de hecho, mucho más interesante que las ilusiones ópticas que dimos por ciertas hace más de un siglo. Pero esto no significa que se haya desterrado a los extraterrestres de la discusión científica ni de la ficción.
En el siglo XIX la idea de que había vida en otros planetas era predominante. Como cuenta el escritor italiano Tomasso Pincio en Aliens: ¿Hay alguien ahí fuera?, aquella idea era tan popular que presunto hallazgo de canales por parte en Marte por el astrónomo Giovanni Schiaparelli fue recibido con entusiasmo.
Aquellas líneas largas resultaron ser una simple ilusión óptica, pero la imagen de un contacto con marcianos encendió la imaginación de las masas, como se refleja en la novela La guerra de los mundos, de H.G. Wells.
Ahora, tres científicos de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania afirman haber detectado ovnis en la superficie de la Luna. Boris Zhilyaev, Vladimir Petukhov y Sergey Pokhvala han publicado un entusiasta artículo donde aseguran haber observado el movimiento inexplicable de objetos no identificados en el satélite, durante el 7 de septiembre del 2025.
En el artículo señala que hubo dos clases de detecciones; las primeras de destellos breves, de hasta 500 milisegundos; y otras, mucho más enigmáticas, que abarcaban varios kilómetros de diámetro. En el artículo se afirma que estos movimientos fueron provocados por objetos de forma toroidal (es decir, con forma de dona) de hasta 36 kilómetros de diámetro.
“Los OVNIs continentales de forma toroidal tienen un tamaño aproximado de 36 km y alcanzan velocidades de 11 km/s”.
Por si fuera poco, el artículo concluye con una revelación audaz, que los presuntos objetos en la Luna corresponden a vida inteligente:
“Los OVNIs muestran un comportamiento inteligente y pueden considerarse una civilización tecnológicamente avanzada”.
En el mismo artículo, también se afirma que “la Luna sirve de base para estos objetos, los cuales pueden llegar a la Tierra en 20 minutos”.
Carl Sagan, quien sentó las bases de la investigación científica sobre vida extraterrestre, fue célebre por criticar las creencias pseudocientíficas y falaces que desplazan al conocimiento comprobable. El astrofísico encapsuló su actitud escéptica en una frase: “Las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”.
No es inadmisible lanzar afirmaciones tan audaces en un artículo científico, pero hay que sostenerlas. Por desgracia, ese no ha ocurrido con el artículo presentado por Zhilyaev, Petukhov y Pokhvala. Previamente, estos autores ya habían sido desmentidos en una ocasión anterior por su propia institución tras haber publicado que habían captado ovnis sobre Ucrania. En aquella ocasión, se alegó que hubo una mala interpretación en sus datos.
Aquellos señalamientos bien podrían repetirse para este nuevo artículo, que aún no ha sido revisado por pares. Dada la limitada de información y la baja resolución de sus grabaciones, no es posible comprobar el tamaño y la presunta velocidad a la que se movían estos objetos. Sus afirmaciones descabelladas han sido retomadas por el tabloide Daily Mail y replicado en redes sociales, pero ya han sido señaladas por científicos y aficionados a la astronomía por no superar un escrutinio básico.
En El mundo y sus demonios, Carl Sagan abordó las pseudociencias, creencias revestidas de lógica y rigor. Estas ideas pueden ser inofensivas si las sostiene una sola persona, pero pueden convertirse en un riesgo cuando se vuelven populares.
Ante su propagación se corre el riesgo de que nos alejen del conocimiento verificable. Al respecto, Sagan escribió: “si nos han engañado durante el tiempo suficiente, tendemos a rechazar cualquier evidencia del engaño”.
Los modestos hallazgos del róver Perseverance en Marte nos han acercado mucho a cómo se sería el posible hallazgo de vida en otro planeta. Los minerales detectados en la Cascadas Cheyava tienen mucho en común con una biofirma, es decir una prueba de procesos química donde hubo vida involucrada.
Ante la seriedad que amerita el hallazgo, la NASA pidió cautela en septiembre del 2025, aunque no cerró la posibilidad de que nuevos análisis nos sorprendan. Al respecto la científica Nicola Fox, vicedirectora de Misiones Científicas de la NASA, aseguró en una rueda de prensa:
“Es una especie de señal, una especie de señal residual. No es vida en sí misma, y ciertamente podría haber sido de vida antigua. Y eso habría sido algo que estuvo allí hace miles de millones de años”.
Pero antes de preguntarnos “¿y si sí?”, hacen falta múltiples investigaciones que pueden dilatarse por años. Como indica el nombre del róver que ahora mismo envía información desde Marte, habrá que armarse de perseverancia. No obstante, cualquiera que sea el resultado, será un conocimiento nuevo. O como dijo Carl Sagan:
“Para mí, es mucho mejor comprender el universo tal como es en realidad que persistir en el engaño, por muy satisfactorio y tranquilizador que sea”.
