Esta es la Razón por la Que el Huracán Polo Avanza Tan Lento Frente a las Costas de México
En este momento, el ciclón tropical permanece detenido a poco más de 200 kilómetros de Acapulco; te explicamos este fenómeno

Escucha este artículo
En este momento, el ciclón tropical permanece detenido a poco más de 200 kilómetros de Acapulco; te explicamos este fenómeno

Escucha este artículo
Aunque ha descendido a categoría 4, el huracán Polo permanece detenido frente a las costas de Guerrero, a poco más de 200 kilómetros de Acapulco. La gran pregunta para muchos es por qué un ciclón se detiene en un punto fijo. Te contamos la respuesta.
Los huracanes de aire no se mueven por voluntad propia. La gran mancha roja en el hemisferio sur de Júpiter es un ciclón que lleva tres siglos de actividad. Este remolino con vientos de 500 kilómetros por hora es más grande que la Tierra, pero apenas se mueve. Esto se debe al equilibrio entre las corrientes que le rodean.
Según explica la meteoróloga Kimberly Wood en The Conversation, los huracanes se mueven guiados por los vientos que los rodean. A este factor se le conoce como flujo atmosférico.
Si esos vientos se desplazan a gran velocidad, arrastrarán la tormenta rápidamente. En cambio, si los vientos que empujan en direcciones contrarias se anulan, el meteoro puede estacionarse.
Notablemente, las investigaciones indican que el estancamiento de los ciclones tropicales, al menos en el Atlántico, se ha vuelto más frecuente desde mediados del siglo XX. Por si fuera poco, su velocidad media de desplazamiento ha disminuido. Es decir, los huracanes cada vez viajan más lento y su estancamiento se ha vuelto más común.
Esto, por supuesto, es una fórmula para el desastre. Cuando un huracán se estaciona, aumenta las posibilidades de fortalecerse. En el tiempo detenido, puede absorber más energía del mar, lo que provoca vientos aún más destructivos y lluvias más copiosas.
Al respecto, Kimberly Wood explica: “Una atmósfera más cálida también implica que las tormentas pueden captar más humedad. Al aumentar la temperatura, el agua se evapora más fácilmente, convirtiéndose en vapor”.
Un caso paradigmático ocurrió en 2017 con el huracán Harvey. El ciclón permaneció sobre Houston durante cuatro días. En algunas zonas de Texas se descargaron mil 524 litros por metro cuadrado. Esto es 10 veces más de lo que se considera una lluvia torrencial, capaz de provocar inundaciones severas.
Este fenómeno es consecuencia directa del cambio climático. Según señaló Wood, las simulaciones del comportamiento de las tormentas tropicales sugieren que la desaceleración continuará a medida que aumenten las temperaturas medias globales, particularmente en las latitudes medias, donde se ubica México.
Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el huracán Polo ha comenzado a moverse hacia el noroeste. Aunque ha perdido fuerza, sus lluvias continuarán afectando al litoral del Pacífico mexicano.
Con información de Reuters
