En la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México (CDMX), el Museo Nacional de Antropología alberga una exposición que une dos mundos capaces de despertar emociones en millones de personas: el futbol y la fotografía. En la Sala A1, los visitantes pueden recorrer una colección con las imágenes más emblemáticas que la reconocida fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz realizó para la Copa Mundial de la FIFA México 1986. A casi 40 años de aquel torneo histórico, la artista vuelve a capturar la esencia del futbol con una nueva serie creada rumbo al Mundial de 2026, que tendrá como sedes a México, EUA y Canadá.
Las fotografías de México 1986 que transformaron al futbol en una obra de arte
La historia de esta exposición comenzó en 1986, cuando Annie Leibovitz recibió el encargo de realizar las imágenes oficiales del Mundial celebrado en México. Su propuesta fue diferente a la de cualquier campaña deportiva de la época. En lugar de enfocarse únicamente en la competencia, buscó retratar al futbol como un elemento cultural profundamente ligado al territorio, los paisajes y la identidad mexicana. El resultado fue una serie de fotografías que con el paso del tiempo se convirtió en parte del imaginario colectivo de una de las Copas del Mundo más recordadas de la historia.
Durante aquellas sesiones, la fotógrafa explicó al periodista Jacobo Zabludovsky cuál era la idea que guiaba su trabajo:
"Sentí que, mientras cada cartel tuviera el balón, el hombre y la tierra, la idea lograría transmitirse a la fotografía. Algunos tienen un poco más de energía, pero realmente el juego no se está jugando en estas fotografías; es más bien una idea romantizada del juego."
Chichén Itzá y el Templo de Kukulcán protagonizan algunas de las imágenes más icónicas
Entre las piezas más representativas de la muestra destacan las fotografías tomadas en la zona arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán. En ellas, el balón de futbol dialoga visualmente con el Templo de Kukulcán, uno de los monumentos más importantes del patrimonio cultural mexicano y reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial. La combinación entre deporte, arquitectura e historia convirtió estas imágenes en algunas de las más recordadas del Mundial de México 1986.
Al recordar aquella sesión, Annie Leibovitz explicó por qué esa fotografía ocupa un lugar especial en su trayectoria:
"Esta me encanta. No sabía si acabarían por escogerla, pero me gusta esa idea de que el balón se vea enorme y luego pequeño, porque da la sensación de que realmente se está jugando con él cuando observas toda la serie."
El cuerpo humano y la pasión por el futbol cobran vida en cada fotografía
La exposición también permite apreciar otra de las constantes en la obra de Annie Leibovitz: su interés por destacar la fuerza, la resistencia y la belleza del cuerpo humano. Una de las imágenes más llamativas muestra a dos futbolistas disputando el balón sobre el lecho seco de un lago en Guadalajara, una escena que convierte un momento deportivo en una composición artística cargada de simbolismo. La muestra incluye además fotografías tomadas en canchas llaneras, campos de terracería y espacios cotidianos donde miles de mexicanos viven su pasión por el futbol lejos de los grandes estadios.
Annie Leibovitz regresa para retratar el camino hacia el Mundial de 2026
Casi cuatro décadas después de haber documentado el Mundial de México 1986, Annie Leibovitz vuelve a dirigir su lente al futbol con una nueva generación de jugadores y aficionados. La exposición establece un puente entre el pasado y el presente mediante retratos de figuras como Guillermo "Memo" Ochoa e Israel Reyes, quienes representan la continuidad del futbol mexicano en la antesala de la Copa del Mundo de 2026.
La fotógrafa también recordó una de las sesiones más memorables de su carrera junto a Edson Arantes do Nascimento, Pelé, considerado por muchos como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos:
"No tengo que usar zapatos. Cuando era joven, cuando era un niño, jugaba descalzo. Entonces se quitó los zapatos y tomé la fotografía de sus pies."
La anécdota refleja la sencillez del astro brasileño y la capacidad de Leibovitz para capturar momentos que trascienden el deporte.
Los visitantes destacan la forma en que la exposición une cultura, historia y deporte
La muestra también ha despertado el interés de quienes recorren el Museo Nacional de Antropología. Muchos coinciden en que las fotografías permiten descubrir una faceta distinta del futbol, donde la emoción de cada partido se mezcla con la riqueza cultural de México y la sensibilidad artística de una de las fotógrafas más influyentes del mundo.
Alejandro Olguín, uno de los asistentes a la exposición, compartió su impresión tras recorrer la muestra:
"Me parece una exposición realmente buena. Es excelente cómo Annie Leibovitz combina cultura y deporte. No había tenido la oportunidad de conocer más de su trabajo."
Jimena, otra visitante, destacó el enfoque visual que distingue a las imágenes:
"Se ve no solamente la acción en la cancha, sino una perspectiva mucho más artística."
José, quien también asistió al recorrido, resaltó la presencia de futbolistas mexicanos contemporáneos:
"Me gustan mucho los retratos mexicanos, especialmente los de Memo Ochoa e Israel Reyes. Es una mezcla de experiencia y juventud que representa muy bien al futbol de nuestro país."
Fechas, horarios y cómo visitar la exposición de Annie Leibovitz
La exposición abrió sus puertas el 9 de junio y permanecerá disponible hasta el 30 de agosto en la Sala A1 del Museo Nacional de Antropología, ubicado sobre avenida Paseo de la Reforma y Calzada Gandhi, en el Bosque de Chapultepec, en la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México.
Puede visitarse de martes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas. La muestra ofrece un recorrido por las fotografías más emblemáticas del Mundial de México 1986 y por las nuevas imágenes creadas rumbo a la Copa del Mundo de 2026, convirtiéndose en una oportunidad única para descubrir cómo el futbol también puede ser una poderosa expresión artística y cultural.
Con información de Roberto Santa Cruz