Christian Nodal quiso reinventarse con un nuevo nombre, pero en el camino se topó con un obstáculo que no anticipó: "El Forajido" ya tiene dueño, al menos ante la ley.
El 22 de abril, el cantante solicitó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) el registro de esa marca en clase 41, relacionada con servicios de entretenimiento, actividades culturales y espectáculos. El apodo lo había adoptado públicamente en redes sociales como parte de una nueva etapa en su carrera, después de expresar abiertamente su descontento por no tener control sobre su nombre artístico ni sobre su música.
Sin embargo, el 15 de mayo llegó la resistencia. Grupo Forajido, con más de 30 años de historia, presentó un escrito de oposición ante el IMPI para que el instituto tome en cuenta sus argumentos antes de resolver si concede o no la marca al intérprete de "Botella tras botella".
Un nombre con historia propia
La agrupación no llegó tarde ni por accidente. Sus abogados les informaron sobre la solicitud ante el IMPI, organismo donde ya tenían registrado tanto el nombre como el logotipo de Forajido.
El músico José Manuel "Pepe" Maldonado, baterista, fundador y productor de Grupo Forajido, explicó que simplemente decidieron defender lo que se les otorgó en su momento. "No hay ningún tema personal, no vamos en contra de nadie; estamos apelando a nuestro derecho. Podía haber sido otra persona o alguien incluso más famoso", aclaró.
La banda surgió a principios de los años 90 en Aguascalientes, grabó su primer disco en 1994 y lo lanzó en 1995 bajo el sello Rodven, con giras posteriores por México, Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica. Su nombre nació casi por casualidad: en una visita a una oficina, alguien de recepción los llamó "los forajidos" al verlos llegar con sombrero y botas desde Zacatecas. Así cuadró todo.
El registro de la marca Forajido le pertenece a Maldonado hasta el año 2034.
Lo que está en juego
La oposición presentada por Grupo Forajido no significa que el IMPI ya haya negado la marca solicitada por Nodal. Es una etapa del trámite en la que un tercero expone sus argumentos antes de que el instituto resuelva. A partir de haber sido notificado, Nodal tendría un mes para responder, negar que exista riesgo de confusión y defender que "El Forajido" puede registrarse.
El expediente de oposición alega que agregar el artículo "El" no es suficiente para diferenciar ambas marcas. La agrupación advierte una similitud gramatical, fonética, gráfica y conceptual, además de que ambas denominaciones pertenecen al mismo sector.
El IMPI no puede otorgar un mismo nombre a dos artistas distintos, en especial porque ambos están ubicados en el mismo rubro del entretenimiento, lo que podría ocasionar confusión entre los escuchas.
Si el IMPI da la razón a la agrupación, Nodal podría quedar impedido de usar "El Forajido" como marca propia para conciertos, espectáculos, presentaciones en vivo y otros servicios de entretenimiento.
El problema de fondo: Nodal tampoco es dueño de su propio nombre
El conflicto por "El Forajido" ocurre en un contexto más amplio que el cantante ya había hecho público. Con el lanzamiento del tema "Un Vals", el artista declaró: "No soy dueño de mi nombre, ni de mi imagen, ni de mi música."
La razón: su padre, Jaime González, registró el nombre "Christian Nodal" cuando el cantante comenzaba su carrera, y también registró el apellido hasta el año 2036. Ante esa situación, el artista habría buscado en "El Forajido" una salida para construir una identidad que fuera completamente suya.
Por ahora, la decisión está en manos del IMPI. Maldonado, por su parte, no pierde de vista al artista que se le cruzó en el camino legal, pero lo hace sin hostilidad: "Es un artista que ha puesto el nombre de nuestro país en lo más alto. Es lamentable que un joven tan talentoso tenga un problema como ese."