Lo que comenzó como una prueba piloto para modernizar los sanitarios públicos de la capital enfrenta sus primeros cuestionamientos. En cinco puntos de las alcaldías Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo, en Ciudad de México (CDMX), fueron instalados siete baños públicos inteligentes durante junio, pero un recorrido realizado por N+FORO detectó problemas de limpieza o funcionamiento en cuatro de los módulos. Pese a estas fallas, para este año está prevista la incorporación de otros 19 sanitarios de este tipo.
Los primeros siete módulos fueron distribuidos en La Ciudadela, avenida de la República, Jardín del Arte Sullivan, Balderas y la Zona Rosa. El proyecto busca ofrecer una alternativa a los sanitarios públicos convencionales mediante instalaciones equipadas con tecnología que permite realizar procesos automáticos de limpieza y desinfección después de cada uso.
Una de las principales características de estos baños inteligentes es su sistema de autolavado y desinfección automática, diseñado para activarse después de que una persona utiliza las instalaciones. En teoría, este mecanismo debería ayudar a mantener mejores condiciones de higiene y facilitar la operación cotidiana de los módulos.
Sin embargo, el recorrido de N+FORO encontró problemas de funcionamiento o limpieza en cuatro de los siete sanitarios instalados, es decir, en más de la mitad de los módulos que forman parte de esta prueba piloto.
Berenice Esquivel, una de las usuarias consultadas, señaló que algunos de los servicios del sanitario funcionaban, aunque encontró carencias de productos básicos para la higiene.:
“Lo único que le hace falta es el papel y jabón, porque no hay jabón, el agua sí sirve y también el aire para secarse las manos.”
La operación de estos sanitarios está a cargo de Servicios Metropolitanos, S.A. de C.V., empresa de participación estatal mayoritaria del Gobierno de la Ciudad de México. De acuerdo con la información proporcionada por SERVIMET, durante este año se contempla ampliar la red mediante la instalación de otros 19 baños inteligentes.
La expansión resulta relevante debido a los problemas identificados durante la primera etapa. Hasta ahora, la información pública disponible no detalla el presupuesto total asignado al proyecto ni cuánto se destinará específicamente al mantenimiento, vigilancia y operación de los módulos.
Tampoco se especifica si existirá un esquema de atención permanente para responder ante desperfectos, actos vandálicos o problemas de higiene, factores que podrían determinar la vida útil y disponibilidad de los nuevos sanitarios.
El funcionamiento de este tipo de infraestructura no depende únicamente de la tecnología instalada. Mantener los baños disponibles y en condiciones adecuadas implica atender aspectos como la vigilancia, la limpieza continua y la reparación de posibles daños.
María del Pilar, académica de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, identificó precisamente la seguridad y el mantenimiento como algunos de los principales desafíos que deberá enfrentar el proyecto:
“Los grandes retos serían precisamente resguardar la seguridad y por supuesto sí tener un óptimo mantenimiento de limpieza e higiene.”
La preocupación adquiere relevancia ante la expansión prevista de la red. Si se concretan los otros 19 módulos anunciados por SERVIMET, la infraestructura de baños inteligentes pasaría de los siete instalados durante la prueba piloto a un total de 26.
Además de las fallas de operación y las necesidades de mantenimiento, algunos usuarios consideran que existe otro problema difícil de resolver mediante tecnología: el cuidado que las propias personas hacen de las instalaciones.
Jorge, uno de los usuarios entrevistados, relató que ha encontrado señales de que determinados espacios dentro de los módulos son utilizados de manera inadecuada, incluso en las áreas destinadas para cambiar a bebés:
“De repente sí, pues como que la gente luego no tiene conciencia. Por ejemplo, aquí donde cambian a los niños, lo seguimos encontrando pelo de perro, huellas de perro.”
Otro testimonio recogido durante el recorrido describió situaciones todavía más graves, entre ellas el ingreso simultáneo de varias personas, usos distintos a la función del sanitario y daños mediante grafiti. De acuerdo con este relato, uno de los módulos terminó cerrado con candado:
“En vez de que entrara una persona se metían varios y el baño es lo que se ocupó como un cuarto de hotel. Grafitearon el módulo, bueno, el baño. Entonces, pues ha estado cerrado con el candado, o sea, no se usa.”
Los sanitarios inteligentes no son el primer intento por atender la necesidad de baños públicos en la capital. Antes de este proyecto, la Ciudad de México contaba con aproximadamente 500 sanitarios públicos. Sin embargo, muchos se encuentran en desuso o carecen de condiciones adecuadas de higiene.
La nueva apuesta tecnológica pretende ofrecer una alternativa mediante sistemas automáticos de limpieza y desinfección, pero los primeros resultados dejan preguntas importantes. De los siete módulos de la prueba piloto, N+FORO detectó problemas en cuatro, mientras que las autoridades contemplan sumar otros 19 durante el año.
Con una posible red de 26 baños inteligentes, el reto no será únicamente instalar nuevos módulos. La prueba decisiva estará en garantizar limpieza, vigilancia, mantenimiento y disponibilidad constante, además de evitar que el vandalismo y el uso inadecuado provoquen que estas instalaciones terminen siguiendo el mismo camino de otros sanitarios públicos que hoy permanecen fuera de servicio.
Con información de Astrith Tolentino.