FOTOS | Desfile Día de Muertos CDMX: Así se Verán Carros Alegóricos este 2026
Conversamos con los creadores de uno de los 12 carros alegóricos que recorrerán Paseo de la Reforma entre música y color

Conversamos con los creadores de uno de los 12 carros alegóricos que recorrerán Paseo de la Reforma entre música y color

Entre flores de colores, pintura, pinceles y toda clase de materiales que permitan plasmar sus ideas, decenas de personas dan vida al carro alegórico “Cantares de mi Lago”, el cual recorrerá las principales vialidades para el Desfile de Día de Muertos 2026, en la Ciudad de México. Millones de espectadores, nacionales e internacionales, serán testigos de las habilidades artísticas y pasión de los creadores de la pieza monumental, y en N+ conversamos con ellos.
Al oriente de la ciudad, en la alcaldía Iztapalapa, un grupo de 25 personas, trabaja a marchas forzadas para dar los últimos detalles a las esculturas y figuras que engalanarán la celebración que honra a nuestros difuntos.
En las instalaciones del Taller El Volador, una estructura de más de 9 metros de largo y de alrededor de 8 toneladas de peso, es el punto central de los esfuerzos para unir la destreza e ingenio de Iztapalapa con la tradición e identidad de Michoacán.
El taller con más de 30 años de experiencia ha participado en otras ocasiones en el Gran Desfile de Día de Muertos con la representación de la cultura de la ciudad, no obstante, en esta edición trataron de hacer un homenaje a uno de los pueblos purépechas más emblemáticos de México: Santa Fe de la Laguna.
“Nunca habíamos explorado esta parte de representar a un estado. Este año uno de nuestros artistas levantó la mano y dijo ‘Oye, pues es que mi familia es de Michoacán, me gustaría que hiciéramos algo sobre esto’”, explicó el director técnico de El Volador, Paco Enríquez.
Ubicado en el municipio de Quiroga, Michoacán, específicamente en la región de la ribera del Lago de Pátzcuaro, Santa Fe es reconocido como uno de los primeros asentamientos del pueblo indígena, ya que fue punto de partida en la expansión de la comunidad que posteriormente se convirtió en el estado.
Sus zonas arqueológicas como las “Yácatas”, unas construcciones piramidales que evocan la grandeza y fuerza del imperio que desafió a los mexicas, dan cuenta de su antigüedad.
Según datos oficiales, el pueblo de Santa Fe de la Laguna cuenta tan solo con más de 27 mil habitantes, pero su riqueza es apun más grande: la vigencia de su lengua, indumentaria, danzas tradicionales como el T’aré Ambákiti y los Huacaleros, al igual que su gastronomía, son apenas un ápice de la amplitud de su patrimonio cultural.
Además, es epicentro de las celebraciones por Día de Muertos, donde hay velación nocturna en los panteones, talleres artesanales, globos de cantoya y los paseos en lancha en medio de la noche, solo por mencionar algunos.
Por esta razón, El Volador puso en marcha la imaginación y creó un carro alegórico que contiene elementos representativos. Una mujer “guare” ataviada con vestimenta típica cubre con sus manos un enorme cráneo, su rebozo se mezcla con la base: Lago de Pátzcuaro.
El cuerpo de agua es indispensable para la economía local, donde la pesca es la principal fuente de ingresos de las familias, por ello en la estructura aparecen diversas especies de peces ribereños.
También está presente el ajolote Ambystoma dumerilii, llamado comúnmente como "Achoque". Esta es considerada una especie en riesgo, por lo que las autoridades realizan diversas acciones para su conservación. El achoque es primo del ajolote que habita en los canales de Xochimilco, así que tiene un parecido similar.
“Cuando vean esto surcar la avenida Paseo de la Reforma, va a ser algo mágico, porque estamos llevando un pedazo de este lago de Santa Fe de la Laguna aquí a la Ciudad de México”, afirmó Paco.
Esta estructura también contempla a dos calaveras lancheros, una ofrenda donde el pan de muerto es la estrella y detrás del enorme altar un arco lleno de flores de cempasúchil. Las casi 300 piezas elaboradas con foami y la herramienta conocida como “dragón”, fueron elaboradas por Lucía, habitante de Iztapalapa.
La mujer de 38 años de edad, lleva dos años en el taller. Llegó al lugar por curiosidad y ahora es parte importante de su vida. Su hija Frida, de 8 años de edad, está muy contenta de ver el arte que su madre crea con mucho orgullo. “Lucí”, como le dicen de cariño disfruta del Día de Muertos, especialmente de la ofrenda.
“Se mezclan los olores, la flor, el ambiente, la alegría de todas las personas. Entonces, yo creo que como que todo eso junto es lo que te apapacha en un día conmemorable como es el Día de Muertos”, contó a N+.
Pero Lucí no es la única que presta sus manos para dar vida al carro alegórico que desfilará el 31 de octubre a las 14:00 horas en un recorrido especial que culminará en el Zócalo de CDMX. Su compañera de mesa es Verónica, quien además es prácticamente su maestra, pues lleva 30 años en el Taller El Volador.
Vero, de 47 años de edad, descubrió su pasión por el arte luego de que su padre la llevó cuando era todavía una adolescente. Una vez que observó todo lo que podía hacer con materiales, colores y creatividad, no dudó y se quedó a trabajar. Su familia, especialmente su madre, María Mónica, la motivaron a seguir creando piezas excepcionales.
“Mi mamá me decía antes, porque ya no está conmigo: ‘Tienes unas manos artesanales. Tus manos son riqueza’”, recuerda mientras realiza con delicadeza arcos con flores naranjas y moradas.
Verónica espera que su talento y el de sus compañeros sirva de inspiración para otras personas, particularmente para los más jóvenes con la finalidad de que se interesen y luchen por preservar la tradición ancestral de honrar a los difuntos.
“Me gustaría que nuestros niños de hoy no olviden esa tradición, que la sigan. Que no la olviden. Es algo tan bonito creer en esos días que sí vienen tus seres queridos (a visitarte)”, explicó.
Justo son jóvenes como Viento, de 23 años de edad, quienes también tienen espacio en El Volador. Después de terminar su carrera en Artes Visuales, decidió pedir una oportunidad para ser parte de la historia del diseño, la plástica y la construcción escenográfica que distingue a los mexicanos. Le gusta esta celebración por la comida y por el olor que desprende el cempasúchil y llena todos los rincones; le emociona saber que su trabajo será admirado por muchas personas.
“Siento mucha emoción por ver todo el (resultado del) esfuerzo que se le ha metido (al carro alegórico), verlo con la gente emocionada, sorprendida. Entonces, todo ese proceso y todo ese trabajo ya verlo pues sí como con esa emoción de la gente es es muy bonito”, refirió entre cada pincelada que da vida a las máscaras para los participantes que acompañarán el carro de “Cantares de mi Lago”.
Los integrantes del taller aseguran que los asistentes al Gran Desfile del Día de Muertos 2026 en CDMX, quedarán maravillados con lo que han preparado para mostrarle al mundo que en México se recuerda con amor y alegría a las personas que trascendieron.
“Todo lo que van a ver, la energía que desbordan todas estas personas, no solo las de nuestro contingente o de nuestra comparsa, de verdad, hay gente que viene con un amor, con una pasión a mostrar su cultura, a mostrar este su talento en este Día del Desfile. Vale mucho la pena que lo vayan, vale mucho la pena que lo vivan”, afirmaron.
EPP




