La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) alertó a la población por las condiciones meteorológicas pronosticadas para mañana, en al menos 15 estados del país.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la interacción de diversos sistemas meteorológicos generará precipitaciones importantes, lo que podría incrementar el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de laderas.
Las fuertes lluvias de la actual temporada 2026 podrían provocar la rápida saturación de los suelos, lo que ocasiona que el agua acumulada en las montañas y serranías baje con gran velocidad hacia las partes bajas, provocando crecidas de ríos, arroyos e inundaciones súbitas que pueden sorprender a las comunidades.
Mientras que en las zonas urbanas, las constantes precipitaciones pueden saturar los sistemas de desagüe y drenaje, lo que genera encharcamientos severos e inundaciones repentinas en calles y avenidas.
De acuerdo con el SMN, se prevén lluvias en las próximas horas. Los 15 estados con alerta, donde “la fuerza del agua puede arrastrar incluso automóviles” son:
Sonora, Sinaloa, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla, Oaxaca y Veracruz, con pronóstico de lluvias fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 mm. Así como Baja California Sur, Durango, Nayarit, Estado de México, Chiapas y Tabasco, donde habrá chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 mm.
También podría haber intervalos de chubascos en: Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informados mediante canales oficiales y vigilar permanentemente el entorno para detectar a tiempo cualquier señal de peligro, como cambios en el nivel de los cauces de agua, aparición de grietas en los cerros o acumulación repentina de agua en las calles, lo que permite actuar con oportunidad y proteger la vida.
Además de evitar cruzar ríos, arroyos, vados o zonas inundadas a pie o en vehículo; alejarse de laderas, taludes y zonas montañosas ante el riesgo inminente de deslaves o caída de rocas; asegurar techos de lámina, puertas y ventanas, y mantenerse alejado de árboles, espectaculares y cables de energía eléctrica que puedan venirse abajo por efecto de los vientos fuertes.
Es importante ubicar con anticipación las rutas de evacuación y los refugios temporales más cercanos, así como seguir las indicaciones emitidas por las autoridades locales de protección civil.
Con información de N+