Por segunda ocasión en la temporada, hay tres ciclones activos en el océano Pacífico. La conjunción de Polo, Odalys y Nolo ha sorprendido a los meteorólogos y despierta dudas sobre la posible llegada de un efecto Fujiwhara.
Polo se ubica frente a las costas de México en medio de un nuevo proceso de fortalecimiento que le devolverá a la categoría 5. Por su parte, Odalys ha alcanzado la categoría 1 en la escala Saffir-Simpson. Por último, la tormenta tropical Nolo se cierne sobre Hawái y amenaza con lluvias torrenciales.
Los meteorólogos han señalado que, aunque infrecuente, no es extraordinario que tres ciclones ocurran simultáneamente en el Pacífico. En agosto del 2015, por ejemplo, coincidieron tres meteoros: Kilo, Ignacio y Jimena. No obstante, que el fenómeno ocurra en dos ocasiones durante una sola temporada sí pone de relieve los efectos del cambio climático en conjunción con El Niño.
Nolo se encuentra a una gran distancia de los otros dos meteoros. Sin embargo, se ha reducido ligeramente el trecho entre Polo y Odalys.
En este momento, ambos ciclones se encuentran a poco más de 2 mil kilómetros. Expertos señalan que la distancia entre los dos huracanes tendría que ser inferior a los mil 300 kilómetros para que pudiera observarse un efecto Fujiwhara.
En este fenómeno, dos ciclones se orbitan alrededor de un punto en común. Si uno de ellos es de un tamaño mucho menor y se ubica a pocos cientos de kilómetros, es frecuente que sea absorbido.
Por el momento, ninguna agencia meteorológica ha vaticinado el posible choque de estos dos huracanes.
Polo podría volver a la categoría 5, en la escala Saffir-Simpson, y aunque no ha tocado tierra, sus efectos son evidentes en el litoral del Pacífico mexicano. El huracán ha provocado lluvias torrenciales, así como un oleaje elevado en Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero y Oaxaca.