Emmanuel Carrère Visita México: ‘El Mero Hecho de Elegir lo que Se Cuenta Implica una Ficción’
El escritor francés visita México; este viernes se presenta en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario

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El escritor francés visita México; este viernes se presenta en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario

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No es ningún secreto que Emmanuel Carrère es el autor de no ficción con mayor prestigio en la lengua francesa. Sus libros han abordado con total franqueza temas desgarradores, como multihomicidios y ataques terroristas. Cualquiera podría suponer que un escritor tan audaz como honesto sería insensible a las reacciones de la gente que aparece en sus libros. Sin embargo, durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México, el autor de El adversario ha llamado a practicar la cautela y el respeto: “creo que existe una regla: intentar no causar daño, no ofender y no hacer sufrir. Aunque apenas formuló esta regla, admitió que en alguna ocasión la ha "transgredido".
En su más reciente novela, Koljós (Anagrama), el autor de 68 años ha narrado el duelo tras la muerte de su madre, la célebre historiadora Hélène Carrère d'Encausse. No es el primer escritor que aborda en primera persona la muerte de los padres y se reconcilia con ellos desde la escritura, pero sí se ubica entre los pocos que reconoce que el resultado “es un libro bastante feliz”, gracias a que se ha escrito desde la serenidad y no desde el conflicto:
“Es un libro arraigado en el duelo, sí, pero paradójicamente no en un dolor desgarrador; siento que la tristeza provocada por la muerte de mis padres encontró su lugar en esta obra, permitiendo que se escribiera con cierta serenidad”.
No obstante, Emmanuel Carrère admite que no es lo mismo escribir sobre personajes públicos que sobre la familia. El agudo reportero no tiene cabida en las sagas filiales: “El principal problema al escribir libros que podríamos calificar de no ficción surge cuando se habla de otras personas".
Habló de la diferencia de hablar sobre figuras públicas y hacerlo sobre personas del ámbito privado. "Creo que, con las figuras públicas, tenemos mucha libertad para escribir lo que queramos, asumiendo el riesgo que ello conlleva”.
Cuando se le pregunta sobre la línea donde terminan los hechos y empieza lo ficticio, el autor de El Reino señala que el hecho mismo de discriminar entre hechos ya implica que se está en el terreno de la ficción, aún cuando se cuente una historia “real”:
“El mero hecho de narrar, y obviamente de elegir los hechos que se cuentan, implica ya una ficción. Aunque exista veracidad, si no una verdad absoluta, ya estamos manipulando o transformando todo eso. Intentamos no mentir (o más bien, inventar lo menos posible), pero es cierto que el simple hecho de yuxtaponer hechos, de realizar una especie de montaje, que es lo que yo hago, nos adentra en la ficción. Y qué se le va a hacer, así son las cosas. A mí eso no me supone ningún problema”, señala.
A diferencia de libros anteriores suyos, donde ha tenido menos miramientos a la hora de tocar la vida privada de terceros, en Koljós Carrère ha procurado tomar en cuenta en todo momento la opinión de los otros deudos:
”Creo que en ese libro tuve cuidado, prueba de ello es que se lo di a leer a tres personas. Mis dos hermanas y mi tío son los personajes cuya reacción más me importaba. Les dije que tendría en cuenta todas sus observaciones y peticiones, y acogieron el libro muy bien. Eso me tranquilizó. Así que mantengo una relación bastante relajada, por así decirlo, con este libro”.

Al haber escrito sobre varios episodios cruciales de la vida pública de su país, es inevitable que se le pregunte su opinión sobre las recientes manifestaciones estudiantiles en Francia. El autor señaló que la represión contra los estudiantes le parece otro síntoma de los difíciles tiempos que corren:
“Me avergüenzo un poco de mi pesimismo al respecto; existe una máxima, yo que creo acertada, que dice que hay que ser pesimista en la reflexión y optimista en la acción, pero tengo la sensación de que la acción está muy coartada y resulta impotente; al menos, la mía, pues no veo cómo podría actuar en absoluto”.
Y aunque promete que hasta ahí llegaría “su minuto de pesismismo”, el tono no se vuelve más halagüeño cuando se menciona la inteligencia artificial:
“Ni siquiera me atrevo a imaginar qué pasará dentro de dos años. Lo único que sé es que, si ponemos en una balanza las ventajas y los inconvenientes, creo que estos últimos son mucho más importantes”. Y añadió:
“Resulta sintomático que todos aquellos que inventaron la IA y la desarrollaron digan ahora: ‘Hemos cometido una locura; por favor, deténgannos’”.
Durante su visita a México, Emmanuel Carrère se presentará al mediodía del viernes 8 de octubre en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario. Además de visitar la UNAM, el autor francés estará el domingo 11 de octubre en la Feria Internacional del Libro de Monterrey.