Miles de devotos se congregan en la Iglesia de San Hipólito, en la Ciudad de México, para celebrar a San Judas Tadeo, considerado el santo de las causas difíciles e imposibles.
Cada 28 de octubre, fieles provenientes de distintos puntos del país acuden al templo para agradecer los favores recibidos, cumplir mandas y pedir ayuda en momentos complicados. Con flores, música, porras y muestras de fe, los creyentes expresan su devoción al apóstol.
La celebración reúne a personas de distintas edades que mantienen viva una tradición religiosa marcada por las promesas, el agradecimiento y la esperanza de recibir su intercesión.
En la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México se encuentra el Templo de San Hipólito y San Casiano, conocido popularmente como la Iglesia de San Judas Tadeo. El recinto está ubicado en el cruce de la avenida Hidalgo y Paseo de la Reforma, en el Centro Histórico, y sus orígenes se remontan al siglo XVI.
El inmueble está catalogado como monumento histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La imagen de San Judas Tadeo llegó al templo durante la década de 1950 y, conforme aumentó el número de fieles, fue trasladada al altar mayor en 1982.
Desde entonces, el recinto se ha consolidado como uno de los principales puntos de reunión para sus devotos, quienes también acuden cada día 28 del mes para expresar su fe.