Pedro Leitao Brito, Bubista, tomó las riendas de Cabo Verde en 2020 con la firme intención de que el futbol de su país fuera conocido a nivel internacional.
Pero no solo eso. El reflexivo líder del banquillo caboverdiano afirmó que dirigir a los Tiburones Azules no es solo "una tarea táctica, sino un deber patriótico", según una entrevista otorgada a Laurent Gachnang, para el medio Cabo Verde, el 23 de junio pasado.
Sobre su filosofía, señaló en esa charla, es jugar con el orgullo de ser caboverdianos y que cada jugador representa a las islas que conforman el territorio de este país africano y algo más.
"Deben saber que cuando visten la camiseta azul, llevan consigo las esperanzas de diez islas y de una enorme diáspora repartida por todo el mundo”.
En una entrevista publicada en el sitio oficial de la FIFA, dejó patente que el Mundial era un escaparate no solo para el futbol, también para compartir con el mundo lo que es Cabo Verde.
"Siempre hemos dicho que nuestra clasificación es más que deportiva: es cultural, musical, lo es todo. Queremos mostrar nuestro país al mundo".
El espíritu de Morabeza
Y es que para Bubista todo pasa por lo que significa ser caboverdiano, e intentar trasladar esa esencia a la Selección Nacional. En una palabra, conseguir el vínculo y la pertenencia con la tierra y, en este caso, con el mar.
A Gachnang le dijo que la diáspora es una de sus mayores fortalezas, ya que los jugadores que llegaron de Europa traen disciplina táctica y hábitos profesionales.
Pero al llevar a la isla, completan su formación no deportiva, sino humana y necesaria para compartir un proyecto en común.
"Pero lo que les ofrecemos aquí es un sentimiento de pertenencia. Tanto si un jugador habla criollo caboverdiano con fluidez como si no, siente la conexión con sus raíces en el momento en que pisa la isla".
La pequeña isla
Y es que en esa pequeña nación, esa filosofía tiene nombre: el espíritu de Morabeza, difícil de explicar porque se trata del "sentir", de la cultura propia de los caboverdianos, pero si se puede decir algo, es disfrutar la vida, la paz y las relaciones humanas.
También significa avanzar a pesar de los obstáculos. Y hoy lo demostraron jugándole de tú a tú a Argentina, el campeón del mundo.
Y aunque Cabo Verde llegó como un invitado más a la Copa del Mundo, Bubabista siempre confío en su equipo. Y así lo expresó para la FIFA.
"Saldremos a competir con arrojo, porque no tenemos miedo a nadie, a jugar todos los partidos con agallas para mostrar al mundo nuestra identidad como equipo y como país. Somos conscientes de las dificultades a las que nos enfrentamos y del valor de nuestros rivales, pero no hay nada escrito. Somos un pueblo que planta cara a la adversidad".
Con información de N+
ICM