El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC por sus siglas en inglés) advirtió que una tormenta solar golpeará la Tierra los días 4 y 5 de julio del 2026. Te explicamos qué riesgos habrá por esta tormenta geomagnética.
Advierten por tormenta solar para los días 4 y 5 de julio
El Centro de Predicción del Clima Espacial, que pertenece a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), advirtió sobre una gran actividad solar entre los días 1 y 3 de julio. Desde el miércoles, nuestra estrella tuvo picos de emisión de rayos X.
Como recordarán, el pasado 30 de junio, el Sol emitió una gran llamarada de categoría X1.1, la más fuerte que hay. No obstante, durante el día siguiente lanzó también varias explosiones de categoría M, la inmediatamente inferior.
En este momento, el viento solar golpea la Tierra con una velocidad de 614 kilómetros por segundo, muy por encima de los 400 que suele promediar en un día tranquilo.
La llamarada del 30 de junio provocó una tormenta solar de nivel R3, en la escala para medir los apagones de radio que provocan en la Tierra estos fenómenos. Esta es una intensidad moderada, pero capaz de afectar las telecomunicaciones y exponer a una gran radiación a los astronautas de la Estación Espacial Internacional.
¿Qué efectos tendrá la tormenta solar del 4 y 5 de julio?
Ahora, el Centro de Predicción del Clima Espacial anticipa que el material arrojado por las eyecciones de masa coronaria del Sol impacte la Tierra durante los días 4 y 5 de julio. Se espera que estas nubes de átomos rotos y partículas cargadas eléctricamente provoquen una tormenta geomagnética de categoría G1.
Esta tormenta geomagnética tiene una intensidad menor; no obstante, se ha advertido que podría afectar las telecomunicaciones. La alerta estará activa desde las primeras horas del sábado y hasta el amanecer del domingo.
Como suele ocurrir durante estas tormentas geomagnéticas, las partículas provenientes del Sol habrán de interactuar con el campo magnético de la Tierra y con la atmósfera. En consecuencia, se anticipa que haya intensas auroras boreales en Canadá.
El fenómeno podrá admirarse con intensidad inferior en las regiones septentrionales de Estados Unidos. No obstante, estados como Illinois y Maine sí podrán admirar una versión completa del fenómeno luminoso.