Los Rays de Tampa Bay remontaron en la duodécima entrada del cuarto juego y evitaron la barrida en la Serie Mundial ante Cerveceros, quienes vieron frustrada su posibilidad del título y ahora deberán buscarlo en el quinto encuentro.
Las Mantarrayas de Tampa Bay llegaron al cuarto juego de la Serie Mundial 2026 con todo en contra. Luego de tres derrotas seguidas, era muy complicado levantarse anímicamente. En cambio, los Cerveceros de Milwaukee rebosaban confianza para hilvanar la victoria que necesitaban para coronarse en el Clásico de Otoño.
Los Rays arrancaron bien y se pusieron una carrera arriba en la segunda entrada. Sólo que los Brewers igualaron 1 a 1 en la parte alta del cuarto inning. Así que parecía que todo volvía a empezar en el Tropicana Field.
Pero Tampa Bay respondió en la parte baja del cuarto episodio con la segunda carrera del partido. La pizarra se movió, 2 a 1, para hacer estallar el júbilo de una afición local que aún creía en los milagros.
El gusto duró muy poco, porque en la quinta entrada otra vez empató 2 a 2 el cuadro Cervecero. Los nervios empezaron a rondar entre los aficionados del equipo local, que necesitaba engrasar los cañones para seguir con vida en la serie.
De ahí en adelante, el partido se fue decidiendo desde el montículo. Los mánagers movieron sus piezas, con uno y otro relevista. Las estrategias funcionaron, porque ya no hubo más carreras en el resto de las 9 entradas.
Con el marcador igualado 2 a 2 el juego se fue a extra innings, así que ya no era apto para cardíacos. Las Rayas de Tampa se aferraron a la última bocanada de oxígeno.
En el décimo capítulo, los Brewers no lograron mover la pizarra y el destino estaba en los bates de los Rays. Sólo que el pitcher Aaron Ashby hizo una gran labor y anuló la ofensiva local para colgar otro cero y mandar el duelo al inning número 11.
Ya en el capítulo 11, en la parte alta, el zurdo Cam Booser se vio dominante desde el montículo y despachó a los bateadores de los Cerveceros para mantener con vida a su equipo.
En la parte baja de ese mismo inning, el lanzador Ashby siguió en la lomita por parte de los Cerveceros y de inmediato ponchó a Richie Palacios. Luego, el mánager Pat Murphy lo relevó y puso en su lugar al venezolano Antonio Senzatela, que ponchó a Taylor Walls y luego le dio base por bolas a Yandy Díaz.
Tocó turno al mexicano Jonathan Aranda, que en cuatro turnos al bate no llevaba nada. El tijuanense lo intentó pero su batazo fue capturado en el jardín central para el tercer out.
Y en la parte alta del décimo segundo inning, el relevista Ian Seymour enfrentó a los Brewers: Sólo que el novato Cooper Pratt le conectó un cuadrangular para mover el marcador 3 a 2 y luego celebró en su recorrido hasta el home. Luego, ya con dos outs, Jackson Chourio sumó un doblete, pero Jake Bauers mandó elevado que fue atrapado y se extinguió el fuego.
Los Rays se reservaron lo mejor para el cierre de la entrada 12, donde remontaron y forzaron al quinto juego, gracias a sencillos de Jonny DeLuca y Ben Williamson para dejar el marcador 4-3.
El quinto partido se disputará este miércoles en una Serie Mundial que parecía sentenciada.
"Esto demuestra la capacidad de resiliencia de este grupo", declaró Williamson tras la victoria.
"Seguimos luchando y ese ha sido el lema en esta serie y durante toda la temporada", añadió.
Aún así, los Rays siguen 3-1 abajo y necesitan completar una milagrosa remontada que nadie ha logrado en un Clásico de Otoño para ganar el primer título de su historia.
Milwaukee, que sólo había perdido un partido en los playoffs, vio esfumarse su racha de ocho victorias seguidas en una noche en la que su su joven estrella venezolana Jackson Chourio puso su nombre en varios récords de las Mayores.
Chourio, de 22 años, conectó dos hits con los que llegó a un total de 10 en la Serie. Con esa producción, el bateador de Maracaibo igualó el récord del legendario Babe Ruth (1928) de más imparables en los primeros cuatro juegos de un Clásico de Otoño.
Con información de N+