Para muchos consumidores, revisar el huevo antes de ponerlo en el sartén suele reducirse a comprobar que el cascarón esté limpio y sin grietas. Sin embargo, una nueva alerta sanitaria apunta a otro detalle que puede revelar si el producto que llegó a la mesa es auténtico: el código y sello impresos directamente sobre la cáscara.
En la Región Laguna de Durango fueron detectados productos que presuntamente utilizan de manera irregular la identificación de Huevo San Juan. El caso encendió las alertas porque la falsificación no solo puede inducir a los consumidores a comprar un producto haciéndolo pasar por otro, sino que también dificulta conocer de dónde provino realmente el alimento.
La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) puso en marcha revisiones en establecimientos de la zona para identificar este tipo de mercancía y verificar que los productos cumplan con las condiciones de etiquetado y trazabilidad.
Señales que revelan un huevo falso
Una de las primeras formas de revisar un huevo de esta marca es observar con atención la impresión que aparece sobre el cascarón. En los productos originales, el sello azul presenta caracteres definidos y uniformes.
Las autoridades han recibido capacitación para detectar diferencias entre las impresiones auténticas y aquellas que podrían haber sido reproducidas. Entre los indicios que pueden llamar la atención están cambios en el grosor de las letras y números, impresiones irregulares o una calidad distinta en el estampado.
El titular de la oficina regional de Coprised en La Laguna de Durango, Jesús Romero Torres, explicó que también se han encontrado casos en los que se reutilizan empaques de marcas conocidas para colocar productos cuya procedencia no está clara.
Durante las inspecciones realizadas en el Mercado de Abastos de Gómez Palacio, las autoridades aseguraron 360 piezas de huevo que no contaban con el etiquetado sanitario requerido.
Además del producto físico, existe otra modalidad de fraude relacionada con la marca. Huevo San Juan alertó sobre páginas de internet que utilizan su nombre, logotipo y elementos de su sitio oficial para aparentar que venden sus productos.
La empresa señaló que no comercializa sus huevos mediante internet, por lo que recomendó desconfiar de páginas que soliciten depósitos o pagos para adquirirlos.
Para quienes ya compraron huevos y quieren comprobar su procedencia, existe una alternativa de verificación. Huevo San Juan cuenta con una herramienta llamada Frescómetro, en la que el consumidor puede introducir el código que aparece impreso en el cascarón.
El sistema permite consultar información relacionada con la pieza, como la granja de procedencia y la fecha de empaque. De esta manera, el comprador puede revisar si los datos del código corresponden con los registros de la empresa o si existe alguna inconsistencia que amerite desconfiar del producto.