El peso mexicano se hundió a niveles no vistos en más de un año luego de la publicación de la divulgación de los datos de la inflación y del producto interno bruto de Estados Unidos que reforzaron las expectativas de un alza de las tasas a finales de año.
La moneda local cotizaba en 18.87 unidades por dólar en la recta final de los negocios, con una depreciación de un 1.3%, el peor desempeño entre una cesta de divisas.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo sin cambios los tipos de interés, después de subirlos en septiembre, y señaló que requerirá más información antes de volver a ajustar su política monetaria.
Durante la sesión, el peso llegó a debilitarse hasta 18.89, mínimo desde agosto del año pasado.
La inflación estadounidense se aceleró en septiembre, debido a que los consumidores pagaron más por gasolina y otros productos, lo que reforzó las expectativas de los economistas de que la Fed elevará las tasas en su próxima reunión de diciembre.
Otro informe mostró que la economía de Estados Unidos creció más de lo esperado en el tercer trimestre, apoyada por el gasto de los consumidores y la inversión empresarial vinculada a la inteligencia artificial, que compensaron el impacto del alza del petróleo.
En el mercado bursátil, el índice S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) subió un 0.87% a 69 mil 787.41 puntos, en contraste con una caída de Wall Street, mientras los inversores siguen atentos a la temporada de resultados corporativos del tercer trimestre, que culmina el viernes.
En el mercado de deuda, el banco central asignó 11 mil 389 millones de pesos (603 millones de dólares) en Bondes F a distintos plazos, mediante una subasta extraordinaria de compra de papel gubernamental.
AMP