Peso Mexicano Tiene su Peor Mes desde 2024; Así Afecta al Bolsillo la Depreciación
La moneda local culminó su tercera jornada consecutiva de pérdidas; así cotiza frente al dólar

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El peso mexicano se depreció este miércoles y cerró septiembre con su mayor pérdida mensual en más de dos años, presionado por un fortalecimiento global del dólar ante expectativas de una política monetaria más restrictiva de la Reserva Federal (Fed) y persistentes preocupaciones sobre la guerra en Medio Oriente.
La sesión estuvo marcada por datos de inflación de Estados Unidos menores a lo esperado, que ofrecieron un alivio temporal a los mercados; sin embargo, una revisión al alza del Producto Interno Bruto (PIB) mantuvo vigentes las apuestas por nuevas alzas de las tasas de interés.
La moneda local cotizaba en 18.07 por dólar cerca del cierre, con un debilitamiento del 0.18%, en su tercera jornada consecutiva de pérdidas. Si bien, durante la mañana llegó a recuperarse hasta 17.94 unidades, antes de perder el impulso.
En septiembre, el peso acumuló un retroceso del 6%, su peor desempeño mensual desde junio de 2024, luego de un mes de alta volatilidad, que comenzó negociándose por debajo de 17 por dólar.
Sin embargo, la perspectiva de una política monetaria estadounidense más restrictiva mermó el desempeño de la moneda, luego de que la Fed elevó las tasas de interés en un cuarto de punto, por primera vez desde 2023, y señaló que podrían venir más alzas.
El Banco de México (Banxico), por el contrario, mantuvo sin cambios su tasa clave y dijo que no debía seguir mecánicamente a la Fed, generando preocupaciones por una reducción del diferencial de tasas, que durante años ha apuntalado al peso mexicano y la demanda de activos locales.
En el bolsillo, el golpe llega sobre todo por los productos que dependen de insumos o precios internacionales. Celulares, computadoras, electrodomésticos, autopartes, gasolina importada y muchos alimentos procesados tienden a encarecerse porque su costo se fija en dólares.
Lo mismo ocurre con los viajes al extranjero, las compras en línea en plataformas estadounidenses, las colegiaturas o suscripciones pagadas en divisas y las deudas en dólares. El traspaso a los precios al consumidor suele ser gradual y parcial, así que el efecto se notaría en las semanas y meses siguientes, no de golpe.
Hay también quienes salen beneficiados. Las familias que reciben remesas obtienen más pesos por cada dólar enviado, y los trabajadores de sectores exportadores o turísticos pueden ver mejoras en la competitividad de sus empleadores. Aun así, para la mayoría de los asalariados que cobran en pesos y consumen bienes con componente importado, el balance es negativo.
En tanto, la Bolsa Mexicana de Valores también cerró con pérdidas el miércoles. El índice líder S&P/BMV IPC cayó un 1.38% a 64 mil 214.36 puntos y acumuló en septiembre un declive del 1.86%.
En el mercado secundario de deuda, el rendimiento del bono gubernamental a 10 años descendió un punto base a un 9.63, mientras que la tasa a 20 años subió dos a un 10.10%.
AMP
