Shakira y Gerard Piqué se reencontraron este martes en un tribunal de Barcelona para afrontar una audiencia judicial orientada a revisar el régimen de visitas de sus dos hijos, Milan y Sasha. El procedimiento legal exige reevaluar y modificar el acuerdo de separación que ambas partes alcanzaron hace cuatro años.
La expareja, que en diciembre de 2022 autorizó en los juzgados un convenio en el que se determinó que la artista se establecería en Miami junto a los menores, acudió nuevamente a las instalaciones judiciales para testificar en esta revisión.
A través de un comunicado emitido por su agencia de representación legal, Shakira explicó que la solicitud presentada ante el juez no busca reducir el tiempo que los niños conviven con su padre, sino evitar que la carga y el desgaste de los traslados internacionales recaigan únicamente en los menores.
Para ello, la cantante propone que en los periodos de vacaciones de corta duración sea Gerard Piqué quien viaje a Estados Unidos, evitando que los niños realicen trayectos transatlánticos frecuentes y sufran la diferencia de horario relacionada con estos viajes. De acuerdo con el escrito, esta medida permitirá a Milan y Sasha mantener de forma continua su rutina escolar, social y familiar, protegiendo así su bienestar emocional, físico y académico.
La expareja anunció el fin de su relación en junio de 2022, tras 12 años juntos, en medio de una supuesta infidelidad por parte del exfutbolista. Tras intensas negociaciones, en diciembre de ese mismo año ratificaron ante un juzgado de Barcelona el convenio mediante el cual Shakira obtuvo la custodia principal de Milan y Sasha para trasladarse a residir formalmente a Miami, Florida, pactando entonces un régimen de visitas periódicas para el exdefensor del Barça.