Así es Como un Ciberataque Puede Echar a Perder Toneladas de Comida en Supermercados
El ataque informático no necesita robar datos, también puede generar pérdidas económicas a las tiendas y comercios en sus alimentos y productos

El ataque informático no necesita robar datos, también puede generar pérdidas económicas a las tiendas y comercios en sus alimentos y productos

Un ciberataque no necesita robar datos bancarios ni bloquear las cajas registradoras para provocar pérdidas millonarias. También puede comprometer los sistemas que mantienen refrigerados los alimentos y convertir una falla informática en un problema de seguridad alimentaria.
El ejemplo más reciente se registró en Francia, donde cientos de supermercados reportaron afectaciones en sus sistemas de refrigeración durante un ataque registrado entre el 11 y el 12 de octubre del 2026.
Las cadenas informaron que algunas de sus tiendas resultaron afectadas y tuvieron que desechar productos frescos y congelados, mientras las autoridades iniciaron una investigación.
Esto ocurre porque los supermercados modernos utilizan controladores electrónicos conectados a sistemas de monitoreo remoto para regular la temperatura de cámaras frigoríficas, refrigeradores y congeladores. Si estos dispositivos están expuestos a internet sin suficientes medidas de protección, un atacante puede obtener acceso y alterar su funcionamiento.
Este 13 de octubre, el organismo francés de respuesta a incidentes informáticos CERT-FR alertó sobre múltiples compromisos de controladores de refrigeración de distintas marcas. Entre sus recomendaciones, pidió eliminar la exposición directa de estos equipos a internet, restaurar los dispositivos comprometidos y reforzar sus medidas de seguridad.
Cargando contenido de X...pic.twitter.com/arrqKykA9P
— NMás (@nmas) Cargando...
Una vez dentro de estos sistemas, un intruso puede modificar parámetros de refrigeración o activar ciclos de descongelación. Si la temperatura aumenta por encima de los niveles adecuados durante un periodo prolongado, carnes, pescados, lácteos, alimentos preparados y otros productos perecederos pueden dejar de ser seguros para el consumo.
El problema es que el deterioro no siempre se detecta de inmediato. Aunque el sistema vuelva a funcionar, el personal debe determinar cuánto tiempo estuvieron los alimentos fuera de las condiciones adecuadas de conservación y si todavía pueden comercializarse de manera segura.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) explica que mantener los productos perecederos a temperaturas adecuadas ayuda a frenar el crecimiento de microorganismos que pueden provocar enfermedades. Además, un alimento contaminado no necesariamente presenta cambios visibles en su olor o apariencia.
Por esta razón, los establecimientos no pueden basarse únicamente en el aspecto de los productos para decidir si pueden venderlos después de una interrupción de la cadena de frío.
La decisión depende de las condiciones de conservación y del tiempo que los alimentos permanecieron expuestos a temperaturas inadecuadas. Cuando no es posible garantizar su seguridad, deben retirarse para evitar riesgos sanitarios.
Los sistemas de control industrial utilizados en sectores como el alimentario pueden ser vulnerables cuando están mal configurados o carecen de medidas de seguridad. La Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras de Estados Unidos (CISA), junto con otras autoridades, ha recomendado cambiar contraseñas predeterminadas, limitar las conexiones expuestas a internet y reforzar los controles de acceso.
El incidente francés muestra cómo una intrusión informática puede afectar operaciones físicas, interrumpir la actividad comercial y obligar a desechar mercancía. Las pérdidas dependen de los productos comprometidos, el tiempo que permanecieron fuera de las condiciones seguras y la capacidad de respuesta de cada establecimiento.
PT