La policía italiana detuvo este jueves a un hombre de 59 años acusado de liderar una secta espiritual en el norte de Italia, donde captaba a mujeres vulnerables y las sometía a agresiones sexuales, violencia y explotación laboral.
El hombre, que se encuentra en prisión preventiva por orden de la Fiscalía de Turín (norte), está acusado de reducción a la esclavitud, maltrato familiar, violencia sexual agravada y estafa agravada en perjuicio del Estado, informaron este jueves los carabineros (policía militarizada italiana) en un comunicado.
La investigación, iniciada en marzo de 2024, permitió reconstruir el funcionamiento de la comunidad, instalada en una zona de la baja Val di Susa, en la región del Piamonte (norte).
El sospechoso se presentaba ante sus seguidores como "El Maestro" y se autoproclamaba "el elegido", en contacto directo con la "Madre Divina".
Para captar nuevos adeptos, "El Maestro" ofrecía cursos de yoga, meditación y artes marciales y prometía curar enfermedades mediante terapias chamánicas y rituales espirituales.
Según los investigadores, una vez que las personas entraban en la comunidad, el supuesto líder las sometía a un "rígido sistema de sometimiento psicológico, violencia, coerción laboral y abusos sexuales".
Las personas captadas eran definidas por el detenido como "monjas" o "adeptas" y estaban obligadas a realizar votos de obediencia y pobreza, forzándolas a entregarle la totalidad de sus bienes.
Los investigadores sostienen que las víctimas eran seleccionadas deliberadamente entre personas especialmente vulnerables, bien por sus problemas de salud o por encontrarse en situaciones personales difíciles, lo que facilitaba su sometimiento.
Además, la investigación apunta a que el líder habría cometido abusos sexuales contra varias víctimas, entre ellas menores de edad, con el pretexto de supuestas "terapias de purificación".
En la organización participaban también otros tres colaboradores, que están siendo investigados, pero permanecen en libertad.
Entre ellos hay dos mujeres: una que desempeñaba el papel de "Maestra" y otra que es psicóloga profesional y que, según los investigadores, gestionaban la logística de la secta.
El tercer colaborador es un hombre que se autodenominaba "Monje", trabajaba como masoterapeuta y ofrecía "terapias sexuales" de pago a clientas, aprovechándose de personas vulnerables.
Por último, entre los cargos del principal detenido figura también una estafa agravada contra el Estado, ya que el arrestado fingió una discapacidad motora para engañar a la comisión médica de la seguridad social italiana (INPS) y percibir indebidamente más de 80,000 euros en concepto de pensión de invalidez.
Con información de N+ y EFE.
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