Líder de Secta Good News International Recibe 200 Años de Prisión por la Muerte de 190 Niños
Paul Nthenge Mackenzie obligó a sus seguidores a ayunar bajo la promesa de alcanzar el paraíso; otros 28 integrantes también fueron condenados.

Paul Nthenge Mackenzie obligó a sus seguidores a ayunar bajo la promesa de alcanzar el paraíso; otros 28 integrantes también fueron condenados.

Paul Nthenge Mackenzie, líder de una secta religiosa en Kenia, fue condenado a 200 años de prisión por su responsabilidad en la muerte de 190 niños y un adulto, quienes fueron obligados a ayunar hasta morir bajo la promesa de que alcanzarían el cielo y se encontrarían con Jesús.
La sentencia fue dictada este viernes 6 de noviembre de 2026 por el Tribunal Superior de Mombasa. La jueza Diana Kavedza determinó que Mackenzie tuvo la principal responsabilidad criminal en los hechos ocurridos en el bosque de Shakahola, en el condado de Kilifi.
De acuerdo con la resolución judicial, la condena contempla 100 años de prisión por los asesinatos mediante inanición y otros 100 años por homicidio directo. De las 191 víctimas incluidas en el proceso, 183 murieron por falta de alimentos y ocho fueron asesinadas mediante otros métodos.
El caso también derivó en condenas contra otros 28 integrantes de la organización religiosa, quienes fueron declarados culpables en octubre pasado por los mismos asesinatos y recibieron penas de entre 10 y 160 años de prisión.
Mackenzie encabezaba la iglesia Good News International, desde donde difundía enseñanzas apocalípticas y convencía a sus seguidores de abandonar sus hogares para trasladarse a una zona remota del bosque de Shakahola.
Una vez en ese lugar, les ordenaba dejar de comer como parte de una supuesta preparación para el fin del mundo y el encuentro con Jesús en el paraíso.
Las investigaciones establecieron que el ayuno comenzaba con los niños y posteriormente involucraba a jóvenes, mujeres y hombres. Además, otros integrantes de la organización amenazaban, golpeaban y mantenían encerradas a las personas que intentaban abandonar esas prácticas o buscar alimentos y agua.
El caso salió a la luz en abril de 2023, cuando las autoridades comenzaron a investigar denuncias sobre personas desaparecidas y posibles muertes en el bosque de Shakahola, ubicado cerca de la localidad costera de Malindi.
Durante las investigaciones, los equipos forenses localizaron cientos de cuerpos en fosas clandestinas, tumbas poco profundas y otros puntos de la zona. Algunos presentaban señales de inanición y otros indicios de violencia.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia, en el bosque fueron encontrados 448 cuerpos. Sin embargo, únicamente 191 muertes, correspondientes a 190 niños y un adulto, formaron parte del juicio por asesinato que derivó en la condena de Mackenzie.
El caso provocó indignación en Kenia y cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades, debido a que el líder religioso ya había estado bajo investigación y su iglesia había sido cerrada anteriormente.
Tras conocerse la sentencia, la defensa anunció que apelará la resolución. Además, Mackenzie enfrenta otros procesos judiciales por cargos relacionados con terrorismo, homicidio involuntario, abuso infantil y tortura, vinculados con otras víctimas.
PT