Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió Panamá, con epicentro a 12 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento fue percibido en Costa Rica y provocó la activación de alertas de tsunami en distintos países este viernes 9 de octubre de 2026.
Según el USGS, la profundidad a la que se origina un sismo es uno de los factores que influyen en la intensidad del movimiento que se percibe en la superficie. Cuando un terremoto ocurre cerca de la superficie, las ondas sísmicas recorren una distancia menor para llegar a las zonas habitadas, lo que puede provocar sacudidas más fuertes cerca del epicentro.
En cambio, cuando el movimiento se produce a mayor profundidad, parte de la energía sísmica se atenúa durante su recorrido hacia la superficie. Por eso, un terremoto de la misma magnitud puede generar efectos diferentes dependiendo de la profundidad a la que se origine y de la distancia respecto de las zonas afectadas.
Los terremotos pueden ocurrir en la corteza terrestre y en la parte superior del manto, hasta profundidades de aproximadamente 800 kilómetros. Sin embargo, la profundidad del epicentro influye en la intensidad con la que se percibe el movimiento en la superficie.
Un sismo superficial puede generar sacudidas intensas porque la energía liberada tiene menos distancia que recorrer antes de alcanzar edificios, infraestructura y población. Esto puede incrementar el potencial de daños en las zonas cercanas al epicentro.
Por ejemplo, un terremoto que ocurre a 20 kilómetros de profundidad puede producir un movimiento más intenso en la superficie que otro de la misma magnitud cuyo origen se encuentre a 500 kilómetros, aunque los efectos reales también dependen de otros factores.
La magnitud mide el tamaño del terremoto y la energía liberada en su origen, mientras que la intensidad describe cómo se percibe el movimiento y cuáles son sus efectos en un lugar determinado. Por ello, dos sismos con magnitudes similares pueden ocasionar consecuencias distintas.
La mayoría de los terremotos se produce en la corteza terrestre, aunque también pueden originarse a cientos de kilómetros de profundidad en determinadas regiones tectónicas.
En las zonas de subducción, donde una placa oceánica se introduce por debajo de otra placa, pueden registrarse sismos superficiales y profundos. Los terremotos más grandes pueden originarse en la zona de contacto entre las placas, mientras que otros ocurren dentro de la placa que desciende hacia el manto.
En estos entornos, los sismos pueden alcanzar profundidades de hasta 700 kilómetros. En contraste, las fallas dentro de los continentes y algunas fronteras entre placas, como la falla de San Andrés, suelen generar terremotos en la corteza superficial, a profundidades aproximadas de hasta 20 kilómetros.
La distribución de los terremotos según su profundidad también permite a los especialistas estudiar la estructura de las placas tectónicas y los procesos de deformación que ocurren en el interior de la Tierra.
El USGS informó inicialmente que una magnitud preliminar del terremoto registrado en Panamá fue de 8, que posteriormente fue ajustada. En sus redes sociales se reportó una magnitud de 7.6, mientras que la actualización más reciente mencionada en su sitio web la situó en 7.7.
El sismo se registró a las 17:56 horas UTC, según el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, que emitió un mensaje de amenaza ante la posibilidad de olas peligrosas en algunas zonas costeras.
Los reportes proporcionados señalaron que se contemplaban olas de entre uno y tres metros por encima del nivel de la marea en diversas costas del Pacífico y otras regiones. Sin embargo, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos indicó que no se esperaba un tsunami en las costas de California, Oregón, Washington, Columbia Británica y Alaska.
Ante el movimiento telúrico, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, pidió a las autoridades informar sobre sus efectos y llamó a evitar la difusión de información que pudiera generar alarma y desorden.
Por su parte, la Embajada de México en Panamá recomendó a los connacionales seguir las indicaciones de las autoridades locales y ponerse en contacto con la representación diplomática en caso de necesitar asistencia o protección consular.
PT