Trump Gobernará sus Últimos Años con el Congreso y el Senado en Contra
A pesar del escenario adverso, el presidente todavía tiene algunos mecanismos para hacer frente al Poder Legislativo estadounidense

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A pesar del escenario adverso, el presidente todavía tiene algunos mecanismos para hacer frente al Poder Legislativo estadounidense

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Este martes 3 de noviembre, el Partido Republicano y el presidente Donald Trump sufrieron un revés electoral que provocará un cambio político que impactará los últimos años de gobierno de la actual administración.
Aunque Trump fue conciliador tras conocer los resultados y reconoció la victoria demócrata -incluso adelantó que trabajaría con sus rivales-, después usó Truth Social para recordar que puede gobernar con vetos y decretos.
Y es que la derrota republicana en la Cámara de Representantes y en el Senado pone un freno para Donald Trump en los dos años que le quedan al frente de la Casa Blanca.
La fecha clave será enero, cuando los nuevos legisladores electos tomen sus posiciones en ambas cámaras y comiencen a dictar la agenda legislativa, influir en el presupuesto federal e iniciar investigaciones contra el presidente y sus allegados, según especialistas y expertos en temas políticos.
A pesar de ello, Trump conservará su amplio margen de maniobra en numerosos temas, además de herramientas que le permitirán ir navegando en aguas turbulentas.
Entre las principales consecuencias por la derrota en las urnas están:
Revertir recortes a Medicaid, un programa de seguro médico para población de bajos ingresos.
Se buscará acabar con la guerra en Irán y con ello frenar el alza en los combustibles.
Poner fin a los aranceles impuestos por Trump sin la aprobación del Congreso.
Iniciar investigaciones que podrían derivar en procedimientos de juicio político contra el propio presidente y funcionarios como Pete Hegseth, Markwayne Mullin y Scott Bessent. Incluso podría alcanzar al magnate Elon Musk.
Frenar nombramientos para cargos claves de gobierno, así como jueces federales o jueces de la Corte Suprema.
Aunque estas serían las consecuencias inmediatas para Trump y su gobierno, el mandatario todavía tiene algunas herramientas para seguir impulsando su agenda.
Para empezar, dijo que usaría el veto como medida para bloquear cualquier ley aprobada en ambas cámaras, lo cual podría superarse mediante votación que obtenga una mayoría de dos tercios en las dos instancias.
Este punto es importante, ya que a pesar de la victoria, los demócratas no alcanzan por sí solos para ello, así que deberán negociar con republicanos en todo caso.
El multimillonario republicano conserva, además, numerosas prerrogativas del poder ejecutivo, en particular su política migratoria, que ha sido objeto de fuertes críticas.
Además, se espera que siga gobernando mediante decretos y órdenes ejecutivas como lo ha hecho desde que asumió en 2025 su segundo mandato.
Por otra parte, los analistas señalan que Trump podría enfocarse en dejar legados a través de obras en Washington, como la renovación del estanque del Monumento a Lincoln y el salón de fiestas en la Casa Blanca.
En otro rubro, podría enfocar todas sus baterías a conseguir logros en el exterior, como seguir interviniendo para lograr la paz entre Rusia y Ucrania o culminar lo hecho en Medio Oriente con Irán.
ICM