Los líderes estadounidenses y pakistaníes prevén que este domingo 14 de junio se firme un esquivo acuerdo marco que ponga fin a meses de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, pero Teherán puso en duda la fecha y manifestantes radicales en el régimen teocrático expresaron su rechazo.
Además, la república islámica aún no ha anunciado una decisión definitiva sobre el memorando de entendimiento propuesto, informó esta mañana la agencia semioficial iraní Fars, citando a una fuente cercana al equipo negociador.
El presidente Donald Trump publicó que la firma del acuerdo con Irán estaba prevista para este 14 de junio, día de su cumpleaños 80. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, dijo que Islamabad se estaba preparando para una firma electrónica, a la que seguirían conversaciones a nivel técnico durante la próxima semana.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, en declaraciones anteriores a la publicación de Trump, dijo, según citas recogidas por medios estatales el sábado, que "no sería mañana (hoy)", pero que podría ocurrir "en los próximos días".
La agencia Fars, citando a una fuente bien informada, dijo que Teherán todavía no había nada firme sobre el acuerdo, ya que siguen en curso las revisiones de sus aspectos políticos, jurídicos y técnicos a nivel de expertos y de toma de decisiones.
Negociadores qataríes volaron a Teherán este domingo por la mañana como parte de un esfuerzo por cerrar el acuerdo, según informó a Reuters una fuente conocedora de la situación.
EUA quiere apertura de Ormuz y siguen ataques
Trump escribió en su plataforma Truth Social que, después de que se firme un acuerdo marco, el estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro mundial de petróleo que Irán ha bloqueado, quedaría de inmediato "abierto para todos".
Una vez que se reabra el estrecho, Estados Unidos levantaría su bloqueo naval, según afirmaron fuentes de todas las partes implicadas en las conversaciones.
Las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán —una de las principales justificaciones que Trump ha dado para la guerra— tendrían lugar posteriormente.
Aunque los bombardeos de Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero han degradado gravemente la base militar-industrial de Irán y han dañado a sus fuerzas armadas, expertos dicen que la guerra no ha hecho más que afianzar el dominio de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra, Trump instó a los iraníes a levantarse y tomar el control de las instituciones estatales. A pesar de que Estados Unidos e Irán parecían estar avanzando hacia un acuerdo en los últimos días, los enfrentamientos han continuado, mientras el ejército estadounidense mantiene un bloqueo sobre Irán y trata de reducir el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, que era la vía de paso del 20% de los envíos de petróleo del mundo antes de la guerra.
A primera hora del sábado, las fuerzas estadounidenses derribaron varios drones iraníes que se dirigían hacia el estrecho, según informó el ejército estadounidense.
Israel, que dice que no es parte del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, dijo ayer sábado que había atacado más de 70 sitios en un lapso de 24 horas en Líbano contra Hezbolá, aliado de Irán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha chocado con Trump por las exigencias de Estados Unidos de que Israel frene su acción militar en el Líbano para permitir que Washington alcance un acuerdo con Teherán.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, dijo el viernes que, aunque aún eran posibles cambios en el acuerdo, el acuerdo provisional demostraba que su país había salido fortalecido del conflicto.
Retraso en las negociaciones
En las manifestaciones a favor del gobierno celebradas en todo Irán el sábado por la noche, partidarios de la línea dura opuestos al acuerdo marco expresaron públicamente su descontento, según residentes y agencias de noticias.
Un residente de la ciudad nororiental de Mashhad dijo a Reuters que algunos manifestantes coreaban: "Muerte al conciliador", en una aparente referencia a Araqchi.
"Conciliador, dimite, dimite".
El borrador de los términos del acuerdo descrito a Reuters por múltiples fuentes indica que Estados Unidos comenzaría a liberar miles de millones de dólares en activos iraníes congelados y levantaría las sanciones sobre sus exportaciones de petróleo, a cambio de que Irán abriera el estrecho.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, dijo que la liberación de los activos congelados era parte integrante del acuerdo y que Teherán tendría que cobrar por los servicios en el estrecho, según informó la agencia de noticias Fars. Sin embargo, un funcionario estadounidense afirmó: "Irán va a abrir el estrecho de Ormuz, ese es un requisito.
Podría abrirse sin peajes. Cuando lo hagan, levantaremos nuestro bloqueo". Lo siguiente sería el desminado de la vía navegable, dijo el funcionario a los periodistas, indicando que los países del Grupo de las Siete potencias principales podrían desempeñar un papel en ello.
Baghaei dijo que las bases militares extranjeras en la región deben desaparecer, según informó Fars, sin dar más detalles. El programa nuclear de Irán se abordaría durante un periodo de 60 días de negociaciones. Un funcionario estadounidense dijo que el acuerdo conduciría en última instancia al desmantelamiento del programa nuclear de Irán, con la destrucción y retirada de sus reservas de uranio altamente enriquecido.
El ministro de Asuntos Exteriores, Araqchi, ha declarado que la postura preferida por Irán es que su uranio enriquecido se diluya y se mantenga en el país.
ASJ