El humo provocado por los incendios forestales que se mantienen activos desde principios de julio de 2026, en Canadá, encendió las alertas en el noreste de Estados Unidos de América (EUA), donde millones de personas enfrentan una peligrosa disminución en la calidad del aire. La contaminación también afecta zonas del sureste canadiense y la región de los Grandes Lagos, donde las autoridades han advertido sobre riesgos para la salud debido a la alta concentración de partículas suspendidas.
De acuerdo con la organización suiza IQAir, especializada en el monitoreo de la calidad del aire a nivel mundial, varias ciudades ubicadas en la región de los Grandes Lagos, el noreste de EUA y el sureste de Canadá se encuentran entre las más contaminadas del planeta. En algunos puntos, los niveles registrados fueron considerados perjudiciales e incluso peligrosos para la salud, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Ciudades con millones de habitantes enfrentan aire peligroso
La región de los Grandes Lagos ha sido una de las más golpeadas por la nube de humo. Ciudades como Chicago, Minneapolis, Detroit y Thunder Bay registraron jornadas con muy baja visibilidad y elevados niveles de contaminación atmosférica, lo que obligó a la población a extremar precauciones.
En Chicago, una zona metropolitana con casi 10 millones de habitantes, tanto residentes como turistas manifestaron su preocupación por el fuerte olor a humo y el deterioro de las condiciones ambientales. Además de afectar la visibilidad, el aire contaminado ha generado molestias al respirar y preocupación por posibles consecuencias para la salud.
Emily Smith, residente de Minnesota que se encontraba de visita en Chicago, describió cómo ha cambiado el ambiente en la ciudad:
“Sí, se nota mucho el olor a humo en el aire y, obviamente, está ocultando la vista de la ciudad, que es todo un espectáculo, pero sin duda se nota en el aire.”
Los efectos de la contaminación no solo han sido percibidos por las personas. También las mascotas muestran mayor sensibilidad ante el deterioro de la calidad del aire.
Sam Fields, residente de Chicago, explicó que incluso su perro ha resentido las condiciones ambientales:
“Sin duda noto la densidad del aire al respirar y al caminar, pero mi perro es mucho más sensible a ello.”
Nueva York recomienda cubrebocas y limitar actividades al aire libre
En la ciudad de Nueva York, en el estado de Nueva York, EUA, las autoridades recomendaron a la población limitar las actividades al aire libre y utilizar cubrebocas para reducir la exposición a las partículas contaminantes presentes en el ambiente. También exhortaron a las personas con mayor riesgo, como quienes padecen asma, enfermedades pulmonares o problemas del corazón, a permanecer en sus hogares siempre que sea posible.
Lucia Devargas, visitante de República Dominicana y nacida en Nueva York, expresó su preocupación debido a su condición médica:
“Nos dicen que nos protejamos, que usemos cubrebocas, y nos dicen que la calidad del aire es muy mala. Sí, me preocupa, sobre todo porque tengo asma. Por eso quizá esté un poco más preocupada que otras personas.”
Jacqueline Ivy Fields, visitante procedente de Nueva Jersey, explicó que sus antecedentes de salud incrementan el riesgo que representa la contaminación:
“Bueno, desde luego esto me preocupa mucho porque tengo problemas de salud cardiovasculares a raíz de un infarto, así que estoy muy, muy preocupada por la calidad del aire.”
La contaminación preocupa antes de un torneo internacional de futbol
La mala calidad del aire también genera inquietud porque la ciudad de Nueva York se prepara para recibir la final de un importante torneo internacional de futbol el 19 de julio. El encuentro está programado en un estadio al aire libre, por lo que las condiciones ambientales podrían convertirse en un factor de preocupación para asistentes, jugadores y organizadores si el humo continúa afectando la región.
Mientras tanto, las autoridades de Canadá informaron que continúan trabajando para contener los incendios forestales y reducir su propagación. Sin embargo, las condiciones meteorológicas y la magnitud de los siniestros mantienen el riesgo de que el humo siga desplazándose hacia distintas regiones de América del Norte durante los próximos días.
Con información de Erick Alcalá Robles.