Para varias escuelas de las zonas rurales potosinas, el regreso a clases para el nuevo ciclo escolar es muy diferente: La mayoría de los planteles se están quedando sin estudiantes.
En la comunidad de Macarenos, a 60 kilómetros de la ciudad de San Luis Potosí, el sonido del recreo desapareció en la escuela primaria rural Niños Héroes, que inició clases con solo tres alumnos: uno de primero y dos de cuarto año. La situación pone en la “cuerda floja” al plantel, ante un riego inminente de cierre.
En los años 90, la escuela Niños Héroes contaba con 60 alumnos y tres maestros. En 2012, quedaban 25 estudiantes. Actualmente, entre los 129 habitantes que sobreviven a la migración en Macarenos casi no hay menores de edad. El kínder cerró hace años.
La situación en Macarenos no es un caso aislado, es el reflejo de una transformación demográfica imparable. En San Luis Potosí, la tasa de fecundidad pasó de 7.44 hijos por mujer, en 1970, a 1.97 en la actualidad: Menos nacimientos y más migración dejan los salones desiertos.
De los 8,000 planteles de educación básica en el estado, registrados hasta 2024, 684 permanecen inactivos por falta de estudiantes. En los últimos años, unas 200 escuelas han cerrado en San Luis Potosí por falta de alumnos, informó Juan Carlos Bárcenas Ramírez, líder de la Sección 26 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Actualmente, cerca de 300 escuelas registran condiciones críticas con matrículas de entre uno y 10 alumnos. Así se encuentran 120 planteles de preescolar, 20 de primaria y 150 de telesecundaria.
En el municipio de Mexquitic de Carmona, la primaria de Derramaderos sobrevive con 60 alumnos en total, con grupos de entre dos y 10 niños.
La crisis no es exclusiva de zonas rurales; se extendió a las ciudades. La secundaria técnica número 1, que hace una década atendía a 1,000 estudiantes por turno, actualmente apenas llega a 300, manteniéndose al límite para evitar su cierre.
Jacinto Loredo Flores, director de la secundaria técnica 1, declaró a N+ que con 20 alumnos el plantel puede permanecer abierto “y lo hemos logrado”.
El descenso de la matrícula escolar ha obligado a reubicar a más de 670 profesores de nivel básico, en los últimos cinco años. Aunque no hay despidos, las nuevas contrataciones se han desplomado.
Ante esta realidad, las autoridades proyectan la reconversión de instalaciones para nivel medio superior y superior, con la promesa de sostener los planteles básicos que aún resisten.
Sin embargo, la incertidumbre permanece en las familias de las comunidades rurales. Los niños que salgan de la primaria no tendrán secundaria y se tendrían que trasladar a otra comunidad.
En San Luis Potosí, el futuro no se mide por la cantidad de escuelas construidas, sino por cuántas de ellas lograrán mantener los salones de clases abiertos.
Con información de Arturo Ortiz y Mauricio Mendicuti.
RMT