Ismael Zambada García, conocido como “El Mayo” Zambada, pasó décadas como una de las figuras más buscadas del narcotráfico mexicano hasta su detención el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México, EUA. Autoridades estadounidenses lo identifican como uno de los fundadores y principales líderes del Cártel de Sinaloa, organización criminal señalada por el tráfico de grandes cantidades de drogas hacia territorio estadounidense.
De acuerdo con el Departamento de Estado de EUA y agencias como la DEA, Zambada ha enfrentado acusaciones relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero y delincuencia organizada, entre otros delitos vinculados con las operaciones internacionales atribuidas al Cártel de Sinaloa.
De una familia de agricultores a una figura clave del narcotráfico
Ismael Mario Zambada García nació el 30 de enero de 1950 en Culiacán, Sinaloa, México. De acuerdo con información difundida sobre su trayectoria, provenía de una familia dedicada a las actividades agrícolas y cursó únicamente la educación primaria.
Tras la muerte de su padre, cuando tenía 12 años, Zambada habría asumido responsabilidades relacionadas con la granja familiar. Diversas investigaciones periodísticas y expedientes judiciales señalan que durante su juventud comenzó a involucrarse en actividades vinculadas con el narcotráfico, hasta convertirse, con el paso de las décadas, en uno de los personajes más relevantes del crimen organizado en México.
El ascenso de “El Mayo” y la alianza que habría impulsado al Cártel de Sinaloa
Según distintas investigaciones sobre la historia del narcotráfico en México, Zambada comenzó desde joven a relacionarse con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Su trayectoria ha sido vinculada con estructuras criminales que operaron durante la época del Cártel de Guadalajara y, posteriormente, con grupos relacionados con Amado Carrillo Fuentes, conocido como “El Señor de los Cielos”.
A finales de la década de 1980 y durante la reconfiguración de las organizaciones criminales mexicanas, Zambada consolidó una alianza con Joaquín Guzmán, “El Chapo”. Ambos fueron identificados por las autoridades como figuras centrales en el crecimiento del Cártel de Sinaloa, organización que con los años extendió sus operaciones de tráfico de drogas a escala internacional.
Cocaína, metanfetamina y fentanilo: las acusaciones contra la organización
Las autoridades de EUA sostienen que Zambada desempeñó un papel relevante en operaciones destinadas al tráfico internacional de cocaína, heroína, metanfetamina y, posteriormente, fentanilo hacia el mercado estadounidense.
De acuerdo con investigaciones oficiales, el Cártel de Sinaloa desarrolló complejas redes logísticas con rutas terrestres, aéreas y marítimas para movilizar distintos tipos de drogas. Parte de estas operaciones habría conectado países productores en Sudamérica con corredores que atravesaban Centroamérica y México antes de llegar a EUA.
Autoridades estadounidenses también han señalado que integrantes de la organización obtenían precursores químicos procedentes de China para producir drogas sintéticas, incluido fentanilo, en laboratorios clandestinos instalados en México. El crecimiento del tráfico de esta sustancia convirtió al opioide sintético en uno de los principales focos de las investigaciones y acciones judiciales de EUA contra las organizaciones criminales mexicanas.
La caída de “El Chapo” cambió el equilibrio dentro del Cártel de Sinaloa
Después de la captura de Joaquín Guzmán en enero de 2016, Ismael Zambada fue señalado por autoridades estadounidenses como uno de los dirigentes de mayor peso dentro del Cártel de Sinaloa. Guzmán fue extraditado a EUA en 2017 y posteriormente condenado a cadena perpetua.
Con el paso de los años, las autoridades comenzaron a identificar distintas facciones dentro de la organización. Entre ellas se encontraban la estructura vinculada con Zambada y la encabezada por los hijos de Joaquín Guzmán, conocidos como “Los Chapitos”.
Esta división adquirió especial relevancia después de la detención de “El Mayo”, debido a las circunstancias en las que llegó a territorio estadounidense y a las versiones sobre la posible participación de Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”.
EUA llegó a ofrecer 15 millones de dólares por información sobre “El Mayo”
Durante años, Ismael Zambada permaneció como objetivo prioritario de las autoridades estadounidenses. En 2021, EUA elevó hasta 15 millones de dólares la recompensa ofrecida por información que condujera a su arresto o condena.
Las autoridades estadounidenses lo acusaron de participar en conspiraciones relacionadas con el tráfico de cocaína, marihuana, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia EUA, además de enfrentar señalamientos por otros delitos vinculados con las actividades atribuidas a la organización criminal.
La recompensa reflejaba la importancia que las agencias estadounidenses otorgaban a su captura y contrastaba con el hecho de que, durante décadas, Ismael Zambada logró mantenerse fuera del alcance de las autoridades.
La sorpresiva captura de “El Mayo” Zambada en Nuevo México
El 25 de julio de 2024, Ismael “El Mayo” Zambada fue detenido en el aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México, EUA. Su arresto causó impacto debido a que durante décadas había sido considerado uno de los principales objetivos de las autoridades sin que se concretara su captura.
Posteriormente, Zambada aseguró que había sido llevado contra su voluntad a EUA. Su versión involucró a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán, a quien señaló de haber participado en los hechos que terminaron con su traslado y posterior detención.
Estas afirmaciones forman parte de la versión presentada por Zambada y su defensa legal. Las circunstancias exactas de su llegada a EUA han sido objeto de controversia y atención pública, por lo que los señalamientos sobre un supuesto secuestro deben distinguirse de los hechos acreditados oficialmente por las autoridades.
El proceso judicial y la millonaria cifra reclamada por fiscales de EUA
Tras su captura, Ismael Zambada quedó sujeto a un proceso judicial en EUA por diversos cargos federales relacionados con las actividades que las autoridades atribuyen al Cártel de Sinaloa.
Dentro del procedimiento, fiscales estadounidenses solicitaron una orden de decomiso por aproximadamente 15 mil millones de dólares, cifra que atribuyeron a ganancias presuntamente vinculadas con las operaciones criminales desarrolladas durante el periodo en el que Zambada habría ocupado una posición de liderazgo.
El caso contra “El Mayo” representa uno de los procesos judiciales de mayor relevancia relacionados con el Cártel de Sinaloa. Su desenlace podría aportar nuevos elementos sobre el funcionamiento interno de una organización que las autoridades de EUA han colocado durante años entre sus principales objetivos en la lucha contra el tráfico internacional de drogas.