En México, el 90% de las personas que visitan a sus familiares en las cárceles son mujeres. Todos los días enfrentan un nuevo reto para sostenerlos emocional y económicamente.
N+ realizó un ejercicio en el que acompañó a Flor Gallegos, una madre que con amor se prepara para ver a su hijo, de 23 años de edad, en el penal de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, donde está preso por presunto robo de auto.
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Así se Preparan las Mujeres para Ingresar a las Cárceles en México
La visita es cada cinco días y desde un día antes, Flor comienza a preparar los alimentos que llevará a su hijo.
“Lo hago con mucho amor porque sé que es para él (…) Que él sienta que sigo ahí, que no me he olvidado de él”, declaró la mujer, quien afirmó que lo peor que le puede pasar a una familia es tener a una persona privada de la libertad.
Flor Gallegos contó que para entrar a la cárcel, los familiares deben cumplir con los protocolos establecidos, entre ellos, vestir de color rojo o rosa, portar cubrebocas y que su bolsa personal sea transparente.
La comida que Flor lleva a su hijo debe ingresar al penal en bolsas de plástico transparentes para que pueda pasar los filtros de revisión.
Generalmente, las mujeres cuidan de sus familiares presos; sin embargo, son la población más abandonada en reclusión: Ocho de cada 10 viven solas su condena.